Alguna vez creyó que, mientras hubiera amor, dos personas podían complementarse, comprenderse, superar esos disgustos que no eran cuestión de principios. Pero ya no estaba segura.
Al llegar a casa, comió cualquier cosa, se aseó y se fue a descansar.
Necesitaba pensarlo bien, calmarse. Al menos esa noche, no iba a llegar tan rápido a una conclusión.
A la mañana siguiente, temprano, Julián fue a buscarla con el desayuno en la mano.
—Ya comí. —Olivia ya había tomado unos cereales y un panecito.
—¿Sigues enojada conmigo? —Se acercó para abrazarla—. No debemos guardar resentimientos del pasado. Si algo te molesta, lo arreglamos ahora mismo.
Ella se esforzó por mantener la calma y asintió.
—Bien, vamos a hablarlo. Mira, yo respondo por mí. Te aseguro que no tengo nada de qué avergonzarme. Cada día que llevo a tu lado te lo entrego sin reservas. Pero la vida es larga y el mundo enorme: no es posible que me cierre a conocer a otras personas, ni que no tenga trato con nadie más, incluyendo a Adrián. Él existe aquí y ahora; si de pronto aparece, no es algo que yo pueda controlar.
—Yo lo sé, lo entiendo. Ayer me dejé llevar, perdóname, ¿sí? —Le tomó la mano y se la apretó.
—Espero que de verdad te haya quedado claro —dijo Olivia—. La confianza es la base para que dos personas puedan seguir adelante.
—Sí, mi amor, perdóname… —La estrechó de nuevo entre sus brazos—. ¿Y si vamos a la escuela a ensayar de una vez?
Olivia asintió.
—Vamos.
En esa compañía de danza, ella era la encargada de la coreografía, tenía tanto trabajo como los demás: conocía y podía ejecutar los movimientos de cada bailarina, e incluso los del propio Julián, el bailarín principal.
A eso se sumaba su propio entrenamiento, así que al final del día terminaba tan cansada que le costaba trabajo levantar los pies.
Por suerte, los bailarines eran extraordinarios y muy entusiastas: querían brillar en el festival internacional, así que cada uno ensayaba con esmero.
Olivia los supervisaba a tiempo completo, pero ese día, en un momento dado, Julián desapareció.
Adrián pensó que sería un reclamo por algún pastel y salió a ver. Resultó que era Julián quien lo esperaba afuera.
—Hola, ¿se le ofrece algo? —Lo trataba con cortesía. Respetaba el hecho de que fuera la pareja de Olivia y, en consecuencia, esperaba el mismo trato.
Julián le echó un vistazo al local con desprecio.
—Dime cuánto cuesta tu tiendita.
—¿Cómo? —Adrián no entendió a qué se refería.
—Te digo que más vale que cierres este negocio. Yo te lo compro.
Entonces cobró sentido para Adrián.
Aunque el baile era su pasión, Julián no dejaba de ser el heredero de una familia con una fortuna fuera de lo común.

Comentarios
Los comentarios de los lectores sobre la novela: Mi Desamor Ideal (Adrián y Olivia)
Quero saber si se divorcian ya he leído mucho y no veo que se divorcien el no la deja ser feliz pero si está con la otra y saber si el imbécil de Adrian si se da cuenta de quién su preciosa Pau...
Julián no me gusta para Olivia aunque me parece contradictoria la actitud de Olivia juzgaba todo lo que Adrian hacia pero justifica las actitudes controladoras de Julian el quiere borrar todo su pasado como si no existiera ya da cringe leer, ella lo justifica todo el tiempo y permite todo eso aparte es muy extraño que se encuentre con Adrian en todos lados...
Las críticas que he leído me parecen bastante generosas. Llegué hasta el capítulo 350 de una novela que supera los 600 y, para ese punto, ya me resultaba innecesario el rumbo que había tomado. Al principio tiene una narrativa interesante y buen ritmo, pero en lugar de profundizar en los personajes y desarrollar con mayor riqueza la línea narrativa inicial, la historia opta por prolongarse innecesariamente. Se acumulan giros cada vez más irracionales, coincidencias poco creíbles y conflictos que parecen creados únicamente para alargar la trama. En lugar de mantener el interés, termina aburriendo. Además, los personajes van perdiendo sustancia. Los diálogos y las situaciones se repiten, los conflictos se reciclan y sus decisiones dejan de resultar naturales. Los giros pueden ser inesperados, pero necesitan cierta coherencia para resultar creíbles; cuando esta se pierde, dejan de sorprender. Creo que Mi Desamor Ideal habría funcionado mucho mejor con una trama más corta, mejor desarrollada y centrada en profundizar a sus personajes. El inicio promete, pero la extensión termina jugando en su contra. Para el capítulo 350 ya había perdido completamente el interés y la dejé por aburrimiento....
Mesma história que "5 anos de um casamento vazio" Isaac,Lorena e Aurora!...
He leído hasta el capítulo 516. Vamos por partes: La historia está muy bien: representa una situación complicada donde, aunque no hubo daño físico si lo hubo emocional. Los personajes ofrecen un buen arco y la narrativa, aunque con muchas deficiencias, es buena. Sin embargo, desde hace varios capítulos (desde que Adrian comenzó un viacruxis para recuperar a Olicia y ella comenzó su relación con Julián), los personajes están perdidiendo fondo. Es decir, en vez de evolucionar, ahora son bipolares. Cambiando su personalidad sin un puente: Adrian ahora es sumiso, nadie que tuviera ese grado de control que él ostenta podía soltarlo con fácilidad. Ni siquiera por el hecho de haberlo perdido todo. Eso solo alimenta las ganas de volver a obtener todo. Julian, el héroe y salvador, el compasivo y empático ahora es la versión masculina de Paulina: manipulador, narcisista y celoso. Eso no es evolución, eso es bipolaridad y le resta mucho a la trama. Si con la deficiencia narrativa que ya arrastra, donde no hay cámara que fluya con naturalidad; donde las escenas y los "reencuentros" suenan forzados. Donde el subtexto se pierde y comienzan las incoherencia. Le agregamos este cambio drástico de los personajes, la mento decir que el todo se vuelve, además de monótono (continúamente se repite los 5 años de matrimonio), imposible de leer. Pierde el enfoque (ahora resulta que todo girará alrededor de una piedra? Alrededor del hecho de que luego descubrirán que Leonardo fue otra víctima de Paulina? Alrededor de que Adrian siempre estuvo enamorado de Olivia?), pierde la belleza narrativa y la cruel realidad que se manejó en los primero capítulos. Pierde el contexto y la subtrama. Pierde, en resumen, todo. Parecía una buena historia, pero llegados a este punto, la verdad aburre. Es como si la autora hubiera solo deseado alargar todo sin una coherencia, introduciendo nuevos personajes y elementos que compiten con los primeros capítulos. En resumen, o bien edita y deja que las cosas sigan fluyendo con naturalidad, sin forzarlas, sin querer que los reencuentros entre Adrian y Oliva sigan sucediéndose de esa forma antinatural. Sin cambiar la personalidad de Julian e incluso borrando a los otros personajes (Paulina) y otorgándoles un "final" decente, por así decirlo. O bien, divide la novela y saca dos títulos diferentes. Pero esta amalgama que hizo realmente le resta mucho a lo que ya llevaba en los capítulos anteriores. Es una lástima....
Me atrapó desde la primera línea. Increíble es! Pero... Cerca del 620 al 670 aproximadamente es un largo sueño! Fue todo muy raro, no hacía falta 😔...
ES UNA NOVELA MUY BONITA PERO FINAL TRISTE. LA DISFRUTE, ME CAPTURO DESDE EL PRINCIPIO.ALGUNOS CAPITULOS NO LOS COMPRENDI, PERO ESTA INTERESANTE....
Excelente historia...
Cualtos faltan y hasta cuando suben los restantes ?...
Atrapante...