Adrián la escuchó en silencio y, cuando ella terminó, dijo:
—Entonces, ya lo ves.
—¿Qué? —Olivia arrugó la frente—. ¿Ver qué?
—Ya lo ves, lo sabes todo —repitió él, devolviéndole sus propias palabras—. El matrimonio no es retribuir un favor, no es obligación, no es atadura; es para vivir felices juntos.
Olivia quedó atónita.
—Olivia. —Él se levantó y se acercó a ella—. Tienes que creer en ti misma, tienes razón. Con quien sea que te cases, es para ser feliz a su lado, y si no eres feliz, cualquiera de los dos tiene derecho a pedir la separación. Si la otra parte se niega, ese es su problema, no tuyo. No tienes la culpa.
Resulta que, después de tanto rodeo, ahí estaba la trampa que él le tendió…
—Olivia, amar de verdad a alguien es querer dar todo lo que uno tiene para ofrecerle lo mejor y aun así sentir que no alcanza; no es decir “yo te di tanto y tanto, ¿cómo me lo vas a pagar?” Eso no es amor, ¿no te parece?
La mirada de Adrián brillaba tenuemente bajo la luz de la noche.
—Eso era lo que yo le reclamaba antes a mis socios en los negocios: “Invertí tanto dinero, ¿y este es el resultado que me entregan?”. Pero el matrimonio tampoco es un negocio.
Cosas así, en realidad, también se las había dicho Santiago.
Solo que, en ese momento, Olivia tenía la cabeza hecha un caos y no pudo prestarles atención.
Ahora, al escucharlas otra vez, le sonaban con toda claridad.
—Adrián. —Ella se quedó mirando un mosquito posado en el cuello de él y preguntó—: ¿Crees que haberlo perdido todo con el divorcio te hará arrepentirte?
Él se limitó a sonreír, no respondió.
—¿Qué significa eso? ¿Te arrepentiste? —Olivia lo miró con desconfianza—. Estos días viniendo a cortejarme, ¿no será que quieres otra oportunidad?
—¿Y me la darías? —dijo él.
En el pilar de la cabaña había una hoja sujeta con una chincheta. En ella, un dibujo a lápiz de una mujer bailando, y debajo, escrito a mano: “Para la mejor chica del mundo”.
Más abajo había una fecha y un sol dibujado, para indicar que ese día estaba despejado.
Después del desayuno, Alan las llevó en auto de regreso a la casa en la ciudad.
En los días que estuvieron fuera, la correspondencia y las revistas se habían acumulado.
Lorena se bajó a medio camino para ir directo a la oficina, así que fueron Olivia y Mercedes las que se sentaron a abrir el correo.
Había facturas de todo tipo y también varias cartas escritas en su idioma.
La abuelita fue muy rápida y, de un movimiento, le arrebató los sobres de las manos. Pero Olivia ya había alcanzado a ver: eran de Julián.
Esos días no había usado ni el celular ni la computadora; ningún mensaje ni correo lograba llegarle, así que él había recurrido a escribirle cartas, ¿no?

Comentarios
Los comentarios de los lectores sobre la novela: Mi Desamor Ideal (Adrián y Olivia)
Quero saber si se divorcian ya he leído mucho y no veo que se divorcien el no la deja ser feliz pero si está con la otra y saber si el imbécil de Adrian si se da cuenta de quién su preciosa Pau...
Julián no me gusta para Olivia aunque me parece contradictoria la actitud de Olivia juzgaba todo lo que Adrian hacia pero justifica las actitudes controladoras de Julian el quiere borrar todo su pasado como si no existiera ya da cringe leer, ella lo justifica todo el tiempo y permite todo eso aparte es muy extraño que se encuentre con Adrian en todos lados...
Las críticas que he leído me parecen bastante generosas. Llegué hasta el capítulo 350 de una novela que supera los 600 y, para ese punto, ya me resultaba innecesario el rumbo que había tomado. Al principio tiene una narrativa interesante y buen ritmo, pero en lugar de profundizar en los personajes y desarrollar con mayor riqueza la línea narrativa inicial, la historia opta por prolongarse innecesariamente. Se acumulan giros cada vez más irracionales, coincidencias poco creíbles y conflictos que parecen creados únicamente para alargar la trama. En lugar de mantener el interés, termina aburriendo. Además, los personajes van perdiendo sustancia. Los diálogos y las situaciones se repiten, los conflictos se reciclan y sus decisiones dejan de resultar naturales. Los giros pueden ser inesperados, pero necesitan cierta coherencia para resultar creíbles; cuando esta se pierde, dejan de sorprender. Creo que Mi Desamor Ideal habría funcionado mucho mejor con una trama más corta, mejor desarrollada y centrada en profundizar a sus personajes. El inicio promete, pero la extensión termina jugando en su contra. Para el capítulo 350 ya había perdido completamente el interés y la dejé por aburrimiento....
Mesma história que "5 anos de um casamento vazio" Isaac,Lorena e Aurora!...
He leído hasta el capítulo 516. Vamos por partes: La historia está muy bien: representa una situación complicada donde, aunque no hubo daño físico si lo hubo emocional. Los personajes ofrecen un buen arco y la narrativa, aunque con muchas deficiencias, es buena. Sin embargo, desde hace varios capítulos (desde que Adrian comenzó un viacruxis para recuperar a Olicia y ella comenzó su relación con Julián), los personajes están perdidiendo fondo. Es decir, en vez de evolucionar, ahora son bipolares. Cambiando su personalidad sin un puente: Adrian ahora es sumiso, nadie que tuviera ese grado de control que él ostenta podía soltarlo con fácilidad. Ni siquiera por el hecho de haberlo perdido todo. Eso solo alimenta las ganas de volver a obtener todo. Julian, el héroe y salvador, el compasivo y empático ahora es la versión masculina de Paulina: manipulador, narcisista y celoso. Eso no es evolución, eso es bipolaridad y le resta mucho a la trama. Si con la deficiencia narrativa que ya arrastra, donde no hay cámara que fluya con naturalidad; donde las escenas y los "reencuentros" suenan forzados. Donde el subtexto se pierde y comienzan las incoherencia. Le agregamos este cambio drástico de los personajes, la mento decir que el todo se vuelve, además de monótono (continúamente se repite los 5 años de matrimonio), imposible de leer. Pierde el enfoque (ahora resulta que todo girará alrededor de una piedra? Alrededor del hecho de que luego descubrirán que Leonardo fue otra víctima de Paulina? Alrededor de que Adrian siempre estuvo enamorado de Olivia?), pierde la belleza narrativa y la cruel realidad que se manejó en los primero capítulos. Pierde el contexto y la subtrama. Pierde, en resumen, todo. Parecía una buena historia, pero llegados a este punto, la verdad aburre. Es como si la autora hubiera solo deseado alargar todo sin una coherencia, introduciendo nuevos personajes y elementos que compiten con los primeros capítulos. En resumen, o bien edita y deja que las cosas sigan fluyendo con naturalidad, sin forzarlas, sin querer que los reencuentros entre Adrian y Oliva sigan sucediéndose de esa forma antinatural. Sin cambiar la personalidad de Julian e incluso borrando a los otros personajes (Paulina) y otorgándoles un "final" decente, por así decirlo. O bien, divide la novela y saca dos títulos diferentes. Pero esta amalgama que hizo realmente le resta mucho a lo que ya llevaba en los capítulos anteriores. Es una lástima....
Me atrapó desde la primera línea. Increíble es! Pero... Cerca del 620 al 670 aproximadamente es un largo sueño! Fue todo muy raro, no hacía falta 😔...
ES UNA NOVELA MUY BONITA PERO FINAL TRISTE. LA DISFRUTE, ME CAPTURO DESDE EL PRINCIPIO.ALGUNOS CAPITULOS NO LOS COMPRENDI, PERO ESTA INTERESANTE....
Excelente historia...
Cualtos faltan y hasta cuando suben los restantes ?...
Atrapante...