Entrar Via

Mi hijo eligió otra mamá, y yo elegí mi imperio romance Capítulo 42

Gustavo había regresado por asuntos puntuales y tenía el tiempo contado. Después de revisar la tesis, quedarse un rato más y charlar sobre las tendencias del sector y noticias de vanguardia, se preparó para irse.

Los tres lo acompañaron a la salida.

Sin embargo, apenas salieron del privado, se toparon con Ulises.

Al ver a Nerea cargando a una niña, la cara de Ulises cambió drásticamente. Corrió hacia Nerea y señaló a Beatriz con un dedo acusador:

—¿Quién es ella? ¡¿Por qué la estás cargando?!

Sin dejar que Nerea respondiera, Ulises hizo un puchero y rompió a llorar.

—Con razón ya no me quieres, ni me llamas, ni me haces comida rica, ni vas a la casa. ¡Es porque tienes una niña nueva! ¡Buaaa! ¡Te odio! ¡Te odio!

Ulises lloraba a grito pelado. Nerea tuvo que bajar a Beatriz y agacharse frente a él, hablándole con voz suave:

—Ulises, ¿quieres que te haga un truco de magia? Es súper increíble, pero primero deja de llorar.

Cuando un niño está en pleno berrinche, no escucha razones. Aunque Nerea suavizó la voz e intentó distraerlo con magia, fue inútil.

Ulises lloró más fuerte. —¡No quiero! ¡Buaaa…!

—Hermanito, no llores —dijo Beatriz, sacando un dulce de su bolsita y ofreciéndoselo— Ten, un dulce.

—¡Quítate! —Ulises reaccionó con hostilidad y empujó a Beatriz con fuerza, gritándole—: ¡Nadie quiere tus dulces!

Beatriz cayó sentada de golpe, aturdida por el impacto. Pasaron dos segundos antes de que soltara el llanto.

Quien había empujado era Ulises, así que Samuel, por respeto a Nerea, se mordió la lengua. Cargó a Beatriz y, mientras la consolaba tiernamente, se alejó de la escena y regresó al privado.

—Ulises, sé que estás triste y enojado —intentó Nerea, manteniendo la calma—, pero tú querías ser policía para atrapar a los malos, ¿verdad? Los policías no lastiman a la gente, ¿cierto? Vamos a pedirle perdón a Bea, ¿sí?

Ulises, con la cara llena de terquedad, le dio un manotazo a la mano extendida de Nerea.

—¡No! ¡Ella es la mala! ¡Me robó a mi mamá, es una niña mala! ¡La odio y a ti también! ¡Buaaa…!

Al escuchar los gritos de Ulises, Cristian e Isabel salieron de su privado para ver qué pasaba.

—¡Papá! —Al ver a Cristian, Ulises se lanzó a sus brazos lleno de quejas—. ¡Mamá ya no me quiere, tiene una niña nueva! ¡Buaaa! Y quiere que le pida perdón. ¡Buaaa! Papá, ya no quiero quererla, la odio.

Capítulo 42 1

Capítulo 42 2

Verify captcha to read the content.VERIFYCAPTCHA_LABEL

Historial de lectura

No history.

Comentarios

Los comentarios de los lectores sobre la novela: Mi hijo eligió otra mamá, y yo elegí mi imperio