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Mi hijo eligió otra mamá, y yo elegí mi imperio romance Capítulo 614

El presidente Gury ordenó fríamente:

—Aceleren la búsqueda. Si pueden capturarlos vivos, mejor; si no, elimínenlos. Si Estados Unidos no puede tenerla, México tampoco. En cuanto al suero, podremos investigar con su sangre después.

***

En algún bosque virgen de Estados Unidos.

Debido al campo magnético de la zona, la señal se iba perdiendo a medida que avanzaban. Leonardo y Nerea seguían avanzando hacia lo profundo para evadir a sus perseguidores.

Árboles gigantescos tapaban el sol, creando un ambiente húmedo y sombrío. Leonardo estaba acostumbrado; ya fuera por entrenamiento o misiones, conocía la selva. Pero para Nerea era la primera vez.

Leonardo abría camino y le tendió la mano.

—Nerea, dame la mano.

Ella se la dio y él la ayudó a subir una pendiente. Al verla empapada de sudor y jadeando, Leonardo le limpió la frente con la mano.

—Descansemos un poco.

Nerea asintió. Estaba tan agotada que ni siquiera reaccionó al gesto. Aunque su resistencia había mejorado, correr por su vida en ese terreno sin comida ni agua le estaba pasando factura.

Había un árbol cerca con tres frutas en la copa. Leonardo miró hacia arriba.

—Voy por ellas.

Nerea lo detuvo, preocupada.

—Está muy alto, y no sabemos si son comestibles.

Comer algo desconocido en la selva podía ser mortal. Leonardo lo sabía, pero ya había inspeccionado el suelo. Pateó un hueso de fruta que aún tenía restos frescos de mordidas. Algún animal lo había comido. En una situación así, Leonardo solo podía guiarse por una señal básica: si la fruta mostraba mordidas recientes de animales y no olía raro, valía la pena arriesgarse.

Las de la cima probablemente seguían ahí por ser difíciles de alcanzar. Leonardo trepó ágilmente. No necesitaba llegar hasta la punta; con su fuerza, rompió la rama entera y bajó con las frutas. Al pasar por un hueco en el tronco, sus ojos brillaron: había larvas gordas y vivas. ¡Proteína pura!

Bajó y examinó la fruta. Olía dulce y frutal. Probó la más fea para asegurarse. Era dulce. No había veneno.

—Nerea, es dulce. Se puede comer.

Capítulo 614 1

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