Entrar Via

Mi hijo eligió otra mamá, y yo elegí mi imperio romance Capítulo 77

Leonardo estaba recargado no muy lejos, con una cajetilla de cigarros en una mano y el rosario en la otra, observándolos con curiosidad.

Cristian ocultó rápidamente sus emociones. Su matrimonio con Nerea era secreto y nunca habían celebrado una boda. En todos esos años, nunca la había llevado a ningún evento, así que muy pocos conocían su relación.

No quería que Leonardo notara nada, y mucho menos que Isabel fuera criticada por su culpa.

Se compuso rápidamente y soltó la mano de Nerea. —La directora Galarza casi se tropieza, solo la sostuve.

Realmente pensaba en todo para proteger a Isabel. A veces Nerea se preguntaba si ella no sería la villana de la historia que rompía su amor.

Pero ella también había sido una víctima de lo que pasó hace años.

Nerea bajó la mirada y se frotó la muñeca, que estaba roja por el apretón. No dijo nada y se dio la vuelta para entrar al baño.

Cristian ni siquiera le prestó atención. Caminó tranquilamente hacia Leonardo y sonrió. —¿Qué tal, señor Rojas?

—Se me antojó fumar. ¿Gusta uno, señor Vega? —Leonardo sacó un cigarro y se lo ofreció.

Cristian hizo un gesto de rechazo. —Acabo de fumar.

Leonardo retiró la mano, se puso el cigarro en la boca, lo encendió y charló con Cristian mientras fumaba.

Tras unas frases de cortesía, Cristian recibió una llamada y volvió al salón.

Cuando Cristian se fue, Leonardo echó un vistazo casual hacia el baño y luego llamó a una mesera que pasaba por ahí para darle unas instrucciones en voz baja.

En el baño.

Nerea estaba frente al lavabo, con el agua corriendo, frotándose sin parar la zona donde Cristian la había agarrado. La piel ya estaba roja de tanto frotar y le ardía.

Pero parecía no sentirlo.

Se tallaba una y otra vez, como si quisiera quitarse algo sucio de encima y no pudiera.

Unos minutos después, una mesera se acercó a Nerea. —Hola, señorita.

Nerea volteó. La mesera le entregó un tubo de pomada. —Un caballero me pidió que le diera esto.

Nerea adivinó enseguida quién era. En ese momento solo estaban Cristian y Leonardo.

Cristian podía verla rodar por las escaleras y quedarse mirando con frialdad; jamás notaría su mano, y menos cuando él mismo la había lastimado.

Leonardo...

Sintió una calidez en el pecho. Leonardo parecía rudo y pesado de carácter, pero no era la primera vez que la ayudaba.

Fuera porque eran socios, porque ella atendía a su hermano o por el cariño entre sus abuelas, Nerea le estaba muy agradecida.

Capítulo 77 1

Capítulo 77 2

Verify captcha to read the content.VERIFYCAPTCHA_LABEL

Historial de lectura

No history.

Comentarios

Los comentarios de los lectores sobre la novela: Mi hijo eligió otra mamá, y yo elegí mi imperio