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Mi Marido Prestado romance Capítulo 546

—No lo creo —dijo Natalia, negando con la cabeza.

—Cada vez que viene, es para ayudarme a mí o a Álvaro. Si estoy plantando flores, él me pasa la tierra para las macetas; si Álvaro se va a pescar al estanque de atrás, él le carga el equipo de pesca.

—Yo digo que ese muchacho nomás no quita el dedo del renglón contigo, y seguro piensa que si nos ayuda, Álvaro y yo intercederemos por él.

Esto último, Natalia se lo dijo a Eleonor.

Eleonor frunció los labios.

—La próxima vez que venga, avíseme, por favor. Le llamaré para pedirle que ya no los moleste ni a usted ni al maestro.

Al principio, había pensado que la presencia de Fabián aquí se debía a algún asunto importante que tenía que discutir con su maestro. Después de todo, el Grupo Valdés tenía proyectos relacionados con la medicina, y si su maestro quería hablar de algo, ella no tenía derecho a meterse.

Pero jamás imaginó que la razón era ella.

—De acuerdo.

Aunque a Natalia le daba un poco de lástima, asintió. Luego, le preguntó por su embarazo.

—¿Has ido a tus revisiones últimamente? ¿Todo bien con el bebé?

—El bebé está muy bien. —El rostro de Eleonor se suavizó de nuevo—. La última vez hasta escuché su corazón.

Al oír eso, Florencia se emocionó y continuó la conversación con entusiasmo:

—¡Latía súper rápido y con mucha fuerza! Se nota que va a ser un bebé fuerte y sano.

Mientras hablaba, Florencia, sin darse cuenta, le tocó el vientre a Eleonor, con la mirada llena de ilusión. Nunca había esperado con tantas ganas el nacimiento del hijo de ninguna de sus primas, pero desde que Eleonor descubrió que estaba embarazada, la emoción la había invadido. Su carrito de compras en línea ya estaba lleno de cosas para bebé y para mamá.

Álvaro, al ver que la niña que había visto crecer estaba a punto de convertirse en madre, se sintió conmovido.

—¿Y qué ha dicho ese muchacho, Iker? —preguntó.

No era posible que el niño estuviera por nacer y su boda todavía no tuviera ni fecha.

Eleonor se rascó la nariz, apenada.

—Aún no se lo he dicho.

—…

Álvaro, por primera vez, se molestó un poco con ella.

—¿Pero en qué estás pensando…?

Eleonor sintió la tensión y se apresuró a explicar:

—Es que no he tenido oportunidad de decírselo. Ha estado de viaje de negocios en el extranjero estos días. En cuanto regrese, se lo diré.

Capítulo 546 1

Capítulo 546 2

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