Entrar Via

MIÉNTEME HASTA EL FINAL romance Capítulo 3

Cubrió las manos heladas de ella con las suyas y entrelazó sus piernas, con una naturalidad que denotaba cuántas veces lo había hecho.

Se sentía muy cálido.-

Esteban le dio unas suaves palmadas en la espalda, sonando completamente somnoliento.

—Duérmete ya.

Gisela se quedó pasmada; su mente, hasta ese momento aturdida, por fin sintió la realidad de haber vuelto al pasado.

Era cierto que era superficial, y era cierto que no había soportado que Esteban la hubiera descartado de esa manera.

Sentía envidia de la esposa de Esteban, y se arrepentía de haberlo engañado, por eso lo había acosado una y otra vez, incapaz de aceptar que ella misma había destruido su única oportunidad de volverse millonaria.

Había tantas personas horribles en el mundo viviendo de lo mejor.

¿Acaso era peor que esos ricos corruptos que aplastaban a los demás? ¿O su pecado era más imperdonable que el de un asesino?

¿Por qué tenía que ser ella la que muriera?

El aislamiento acústico del departamento compartido era una broma; podía escuchar con total claridad los videos de TikTok que veía el vecino.

No fue hasta que una luz grisácea y fría comenzó a filtrarse por la ventana que logró cerrar los ojos, vencida por el sueño.

Cuando se despertó sobresaltada, ya era mediodía.

El lado de Esteban estaba vacío y las sábanas perfectamente estiradas, como si nadie hubiera dormido ahí.

Sobre la mesita de noche había una nota arrugada, con una caligrafía firme y marcada:

"Hay comida en el refrigerador, acuérdate de comer. Esta noche hay turno en la construcción, no me esperes."

Gisela no tenía cabeza para pensar en comer.

¿De verdad había vuelto a nacer?

¿Significaba eso que todavía tenía la oportunidad de cambiar su destino?

Incluso si no lograba retener a Esteban en el futuro, por lo menos no podía darse el lujo de ofenderlo.

Cuando Esteban volvió a la familia Duarte, incluso los obreros de la construcción que alguna vez le invitaron un par de comidas terminaron con la vida resuelta.

Pero las mentiras que ella había dicho en ese entonces no se podrían ocultar para siempre.

Gisela siempre supo exactamente qué clase de persona era.

Era cobarde, poco brillante y muy, muy codiciosa.

Venía de un entorno humilde y, ahora que había conseguido pescar a alguien con potencial, jamás se conformaría con volver a ser una persona común y corriente.

Pero también sabía que volver al pasado no le había dado un cerebro nuevo.

No se volvería un genio de la noche a la mañana.

En su vida anterior, cuando Esteban regresó a la familia Duarte y descubrió todas sus mentiras, no le hizo daño; de hecho, le dio una suma de dinero para que se fuera.

Fue su propia avaricia la que la arruinó.

Capítulo 3 1

Verify captcha to read the content.VERIFYCAPTCHA_LABEL

Historial de lectura

No history.

Comentarios

Los comentarios de los lectores sobre la novela: MIÉNTEME HASTA EL FINAL