En cuanto Adrián estuvo cerca, Nanette se adelantó a hablar.
—Lo lamento mucho, Presidente Zamora. Creo que no podré viajar hoy. Si gusta, ustedes pueden adelantarse y nosotros tomaremos un taxi mañana para regresar.
Adrián respondió con voz calmada: —Podemos quedarnos y regresar todos juntos mañana.
Nanette: —No es necesario. En realidad no falta tanto trayecto, es solo que mi cuerpo ya no aguanta el viaje por hoy.
Adrián bajó la mirada hacia su vientre.
—¿Estás segura?
Gael intervino de inmediato.
—No se preocupe, Presidente Zamora. Yo me encargo de cuidar muy bien a nuestra Vicepresidenta.
Apenas Adrián se alejó, Gael aprovechó para escribirle a Noel.
Mientras esperaban afuera del consultorio, Noel ya le había enviado un mensaje con una advertencia clara.
[Ten cuidado con Adrián Zamora].
Por eso, con Adrián presente, Gael había mantenido la boca cerrada.
Pero en ese instante, se apresuró a contestarle, sabiendo que Noel debía estar al borde de un ataque de nervios.
[Todo bien, hermano, fueron solo unas contracciones de esas falsas, las Braxton...]
A mitad de la frase, Gael giró hacia Nanette.
—Oye, ¿cómo dijo el doctor que se llamaban las contracciones?
Nanette: —Contracciones de Braxton Hicks.
—Ah, claro.
Y volvió a teclear en su teléfono.
Nanette: —¿Con quién estás chateando?
Gael le mintió con la mayor naturalidad del mundo.
—Con nadie, ando buscando un hotel para reservar la noche.
Nanette no tenía energías ni para dudar de él.
Lo único que deseaba en ese momento era acostarse en una cama y dormir profundamente.
***
Al escuchar el tono de notificación de su celular, Noel lo tomó con una velocidad que jamás había demostrado.
Al abrir el mensaje, las manos le temblaban ligeramente.
A Isaac se le oprimió el corazón al verlo.
¡Qué injusticia!
¡Estar sufriendo una agonía por dentro y no poder correr a abrazarla y cuidarla!
Pero sabía que un paso en falso podría desatar rumores maliciosos que mancharan el nombre de la señorita Larco o que los más calculadores del clan le hicieran la vida imposible a ella y a su bebé.

Comentarios
Los comentarios de los lectores sobre la novela: No recogí amor basura: divorcio embarazada, el CEO me coronó