Sus espesas pestañas proyectaban una suave sombra sobre sus pómulos, su nariz era recta y sus labios perfectamente definidos.
Sus labios...
El roce de un beso debía sentirse increíble.
El corazón de Jimena latía desbocado; una ola de emociones incontrolables la invadió.
Tragó saliva y comenzó a acercarse a él...
Poco a poco, un milímetro a la vez...
La distancia se acortaba.
Faltaba tan poco para besar a ese hombre que la volvía loca.
—¡Jimena!
Una voz llena de profunda decepción estalló en la habitación.
Jimena se asustó tanto que se estremeció entera y cayó sentada en el suelo.
Don Javier había entrado en la habitación. Su rostro era un poema de vergüenza y dolor.
—Jimena, ¿cómo pudiste...?
¡Qué humillación!
Había trabajado para la familia Cortés toda su vida con la frente en alto, y ahora su propia hija...
¡Era una deshonra insoportable!
El hombre que supuestamente estaba dormido abrió los ojos y se sentó.
Con una mirada gélida y el ceño ligeramente fruncido, Noel declaró:
—No bebí ese té.
Don Javier se acercó a grandes zancadas y le propinó una fuerte bofetada a su hija.
—¡Qué le pusiste a ese té!
Jimena temblaba de pies a cabeza.
—Yo... yo...
Don Javier volvió a levantar la mano.
—¡Habla!
Ella se encogió sobre sí misma.
—Solo... le puse un somnífero. Yo... solo quería que él durmiera un rato más.
—¡Eres una descarada!
Don Javier estaba furioso y avergonzado. Pero, al final del día, era su única hija y no podía darle la espalda.
Cayó de rodillas al suelo con un ruido sordo.
—¡Joven Noel! ¡Es una desgracia para nuestra familia, fallé en mi deber de educarla! Se lo ruego, por los años de lealtad que le he brindado a su familia, permítame llevarme a esta malagradecida ahora mismo y marcharnos para siempre.
Noel se inclinó un poco y ayudó a don Javier a ponerse de pie.
—Nuestra familia sabe distinguir el bien del mal, don Javier. Usted no tiene la culpa de esto. Si lo desea, puede seguir trabajando aquí, pero la señorita Jimena...

Comentarios
Los comentarios de los lectores sobre la novela: No recogí amor basura: divorcio embarazada, el CEO me coronó