Las puertas del quirófano se abrieron de par en par.
Un médico con bata quirúrgica salió apresuradamente, con expresión sumamente tensa.
—¿Los familiares de la paciente?
German se abalanzó sobre él.
—Soy yo.
—La paciente tiene una hemorragia severa —explicó el médico sin rodeos—. Para colmo, esta tarde ingresó a urgencias una mujer con complicaciones de parto que consumió gran parte de nuestras reservas. Ahora mismo el banco de sangre está en números rojos. Necesitamos sangre tipo O con urgencia.
Cristián y el jefe de urgencias intercambiaron miradas de impotencia; ninguno de ellos podía hacer nada.
Pero German, con un aplomo feroz, dio un paso al frente.
—Yo soy tipo O. Extraigan la que necesiten.
Al escucharlo, Cristián reaccionó.
—¡Es cierto! El señor Zamora es tipo O.
El médico asintió aliviado y le hizo un gesto a la enfermera que estaba a su lado.
—Llévelo de inmediato.
—Por favor, acompáñeme, señor —indicó la enfermera.
German la siguió hacia la sala de extracción, mientras Cristián se quedaba en el pasillo, carcomido por la angustia. Si habían llegado al punto de necesitar transfusiones de emergencia, significaba que la situación era muchísimo más grave de lo que imaginaba.
—Doctor, ¿cuál es el estado real de la paciente? —preguntó Cristián con el corazón en un puño.
El jefe de urgencias también se acercó, expectante.
—Así es, doctor. Se trata de la esposa del señor Zamora, díganos la verdad.
El cirujano se bajó el cubrebocas con un suspiro pesado.
—La paciente presenta múltiples contusiones en tejidos blandos. El impacto contra el volante le fracturó la clavícula izquierda y varias costillas. Lo más delicado es que una de las costillas astilladas perforó el pulmón izquierdo, causando una hemorragia continua y acumulación masiva de sangre en la cavidad torácica.
—¿Corre peligro de muerte? —preguntó Cristián, dando un paso al frente.
—Por ahora hemos logrado estabilizarla y ya estamos drenando el tórax. Sin embargo, este tipo de cirugías conlleva un altísimo riesgo de pérdida súbita de sangre. Al no tener suficientes reservas, tuvimos que pedir la donación como medida preventiva para que no haya una caída abrupta en sus signos vitales.

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