Por la tarde, llegó la llamada oficial del comité organizador.
Le informaron que, tomando en cuenta su delicado estado de salud, el enorme impacto mediático que había generado el atentado, y la ola de apoyo del público hacia ella, la junta directiva había tomado una decisión tras sopesar todas las opciones.
Le permitirían participar en la defensa final de su proyecto mediante una conexión en línea, sin necesidad de presentarse en el auditorio.
Al colgar el teléfono, Julia sintió que le volvía el alma al cuerpo. De inmediato le insistió a Diana para que fuera al estudio a buscarle su computadora portátil y todos sus archivos.
Quedaban dos días y necesitaba que cada detalle de su presentación fuera impecable.
Diana la regañó por ser tan terca estando convaleciente, pero al final obedeció y fue por sus cosas.
***
En el piso más alto de la sede de Inversiones Zamora...
German Zamora revisaba una y otra vez las transcripciones del interrogatorio de Gisela.
Estaba conectando las piezas relacionadas con Sofía Santana y Luciano Vega.
Según la confesión de Gisela, cuando Sofía se fue a estudiar a Alemania, estaba desesperada por asegurar su lugar en una universidad de prestigio.
Para lograrlo, pagó una fortuna a un contacto que alteró las bases de datos académicas, robándole el lugar a otra candidata legítima.
Y la persona que operó todo ese fraude había sido Luciano Vega.
Sofía creyó que era un trato único, pero Luciano guardó todas las pruebas del fraude y comenzó a extorsionarla de por vida.
Al principio, Sofía intentó deshacerse de él, pero tras sufrir discriminación y acoso en el extranjero, terminó pagándole a Luciano para que le diera una paliza a sus acosadores.
Con el tiempo, ambos forjaron una especie de alianza perversa.
Sofía ponía el dinero y Luciano hacía el trabajo sucio.
Eso explicaba por qué ella le transfería grandes sumas mensualmente.
Cuando Sofía por fin se graduó, temiendo que Luciano la expusiera en Europa, inventó una excusa para mandarlo de regreso al país, prometiéndole que seguiría enviándole su dinero.
Pero a los tres meses, los pagos cesaron.
Enfurecido, Luciano investigó y descubrió sus vínculos con la familia Zamora.
Amenazó a Sofía diciéndole que, si ella no pagaba, él iría directamente a cobrarles a los Zamora.


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