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No Tan Bruja (Nina y Maximo) romance Capítulo 1065

Nina se aferró al brazo de Mercurio.

—Entrégame en el altar.

Mercurio, por supuesto, no podía negarse a la petición de su hija. Así que Nina caminó hacia el novio, Máximo, con el brazo izquierdo entrelazado con el de Mercurio y el derecho con el de Andrés. Bajo las miradas de envidia, curiosidad y confusión de los presentes, avanzó paso a paso.

Andrés y Mercurio eran viejos conocidos y entendían perfectamente la relación entre ellos y Nina. Uno era su padre de la vida anterior, el otro su padre en esta vida; ambos eran su familia más cercana.

Escoltada por sus dos padres, Nina llegó segura frente a Máximo.

Antes de soltarla, Mercurio le dijo a Máximo:

—En esta vida, no te atrevas a fallarle a mi hija.

Máximo asintió.

—Descuida, maestro. Ni en esta vida ni en la siguiente le fallaré.

Andrés también le lanzó una advertencia antes de soltarla:

—Ámala bien.

Máximo volvió a asentir.

—Seguiré sus instrucciones, suegro.

A Nina no le importó el estado de ánimo de su celoso padre.

—Esta belleza se llama Jimena, y es mi madre adorada.

Y añadió con picardía:

—¿A poco no es la mamá más guapa del mundo?

Si otra persona hubiera dicho algo tan descarado, habría sido objeto de burlas. Pero viniendo de Nina, no sonó forzado y todos estuvieron de acuerdo. Jimena realmente tenía capital para ser la madre más hermosa.

Pero, un momento... ¿por qué Jimena también se veía tan joven? Muchas de las invitadas eran damas de la alta sociedad que usaban cosméticos carísimos a diario, y aun así les costaba retener la juventud. ¿Por qué los padres de Nina vivían la realidad que todos envidiaban?

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