Viendo a la pareja tomarse de la mano, Nina suspiró con emoción; sin duda era la temporada del amor, y todos a su alrededor parecían encontrar su propia felicidad.
Lo que Nina no sabía era que, durante el tiempo que estuvo en casa de Luciano, alguien había estado a punto de reventarle el teléfono a llamadas.
Al bajar del coche, había olvidado su celular dentro.
En ese momento, el teléfono vibraba sin cesar en el asiento.
Al otro lado de la línea, Dylan Villalobos ya había perdido la cuenta de cuántas veces había escuchado el buzón de voz.
Nina simplemente no contestaba.
—Señor, tal vez deberíamos dejar este asunto por la paz —dijo su guardaespaldas personal.
Todo comenzó cinco minutos antes, cuando Dylan recibió una llamada de una empleada doméstica de la casa. Le informó que Nancy había organizado a alguien para poner una bomba en el coche de Nina.
El objetivo de Nancy era hacerla volar en pedazos.
La empleada que pasó el mensaje era una informante que Dylan había colocado en la casa; cualquier movimiento extraño le era reportado de inmediato.
En familias ricas como los Villalobos, las historias sucias eran incontables.
Para asegurar sus propios intereses, Dylan debía tener el control total de la situación.
Mientras limpiaba, la empleada escuchó por casualidad a Nancy discutiendo con alguien sobre la instalación de la bomba.
Por el contexto, dedujo que la víctima inminente era Nina.
No es que la empleada de los Villalobos tuviera preferencia por Nina, sino que, al tratarse de un asunto de vida o muerte, no se atrevió a ocultárselo a Dylan.
Dylan ya había previsto que Nancy, tras recuperarse de la extracción del riñón, buscaría venganza.
Solo que no imaginó que su método sería dinamitar a Nina.
La situación actual de la familia Villalobos ya era precaria.
Si en este momento salía la noticia de que Nina había muerto en una explosión, Máximo no tendría piedad con los Villalobos.
Ese sería el verdadero comienzo de la pesadilla para la familia.
Pensando en esto, Dylan siguió llamando a Nina.
Al ver la insistencia de Dylan, el guardaespaldas sugirió:

Comentarios
Los comentarios de los lectores sobre la novela: No Tan Bruja