Antes de que Máximo pudiera reaccionar, Nina agregó: —Primero nos casamos y luego nos divorciamos, hay que seguir sus procedimientos burocráticos.
—¿Y si el mediador nos pregunta la razón?
Nina se puso el cubrebocas frente a él. —Voy a tratar de interpretar el papel de víctima de violencia doméstica lo más real posible. Me van a creer. ¿Acaso en este país faltan mujeres maltratadas?
Máximo, que se preciaba de tener un gran control de sus emociones, se quedó pensando en lo que ella dijo.
Es cierto, en esta sociedad muchas mujeres víctimas de violencia no se atreven a hablar. Si le cuentan eso al mediador, tal vez sirva para despertar un poco la conciencia de los funcionarios públicos.
***
De vuelta en la mesa.
Al momento de pedir la cuenta, se enteraron de que Máximo ya había pagado todo por adelantado.
El gesto de Máximo hizo que Sabrina quedara muy bien frente a sus compañeros.
Solo Liam se dio cuenta de que Máximo no lo hizo por Sabrina, sino por Nina.
Su instinto le decía que entre esos dos había gato encerrado.
Para Nina, Liam y Sabrina eran solo aves de paso en su vida; se dio la vuelta y se olvidó de ellos.
Después de pasar la noche anterior haciendo experimentos, aunque había dormido una siesta, seguía agotada.
Se dio un baño rápido y cayó rendida en la cama.
Durmió profundamente. Cuando recobró la conciencia, se dio cuenta de que estaba abrazada cariñosamente a un hombre.
Abrió los ojos y vio que quien la abrazaba mientras dormía plácidamente era, de nuevo, Máximo.
Dormido, Máximo perdía esa agresividad y frialdad que tenía despierto.
Abrazados de esa forma tan ambigua, parecían una pareja de enamorados.
La palabra «pareja» sacó a Nina de su trance. Se levantó de un salto y sacudió a Máximo con fuerza.
—¡Oye, ya estuvo bueno! ¿Te gustó mi cama o qué? ¡Dime cómo entraste a mi casa y a mi cuarto! ¡Esto es allanamiento de morada!
Despertado violentamente, Máximo estaba totalmente desorientado.
Por instinto, intentó inmovilizar al «intruso».
Cuando Nina quiso defenderse, perdió el equilibrio y cayó de lleno sobre el pecho de Máximo.

VERIFYCAPTCHA_LABEL
Comentarios
Los comentarios de los lectores sobre la novela: No Tan Bruja