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No Tan Bruja romance Capítulo 77

Aunque Máximo intentó contenerse, la sarta de tonterías que inventó Nina casi le provoca una risa de incredulidad.

¿Llamarse Melón, tener cuarenta y ocho años y ser amor a primera vista?

Qué imaginación la de esta mujer.

—Nina, si quieres subir al yate de lujo puedes pedírmelo, no hace falta que seduzcas a Fernando Ríos.

—Su identidad es especial y no puede asistir a ese tipo de eventos. Si piensas usarlo para tus fines, te vas a llevar una decepción.

Nina tardó un momento en entender lo que quería decir.

Primero se quedó muda, luego soltó una risa. —Adivina, si le hago un berrinche al señor Ríos, ¿crees que rompería las reglas por mí una vez?

Esa frase colmó la paciencia de Máximo. —¡Si lo logras, acepto mi derrota!

Dejando esas palabras en el aire, Máximo salió dando un portazo.

Cuando su figura desapareció por completo, Nina buscó un contacto en su celular.

Escribió en el chat: [Emergencia, préstame a alguien.]

El otro respondió rápido: [¿A quién?]

Nina: [¡A tu hombre!]

***

Para seguirle el juego a Nina y demostrar su punto, Máximo terminó llevando a Victoria al barco.

La subasta duraría solo un día y atracarían puntualmente a las diez de la noche, así que a Máximo no le preocupaba que descubrieran su secreto con Nina.

Era un crucero de lujo con capacidad para quinientas personas.

Tenía de todo y los invitados venían de todas partes.

No era la primera vez que Máximo asistía a una subasta de este tipo.

Le decían subasta, pero era solo un pretexto de los organizadores.

El verdadero objetivo era invitar a los grandes magnates a una fiesta privada en el mar.

De los amigos cercanos de Máximo, hoy no había ido ninguno.

Fernando no podía asistir por su estatus.

Capítulo 77 1

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