Capítulo 311
Dante y Chloe caminaron un par de minutos hasta llegar a una zona donde estaban todas las dosis empaquetadas en contenedores de alta calidad.
Dante se detuvo a mirar el lugar. Estaban preparando un embarque grande y sabía perfectamente que, si esa droga se esparcía por el mundo, acabaría con millones de familias y vidas.
- Vaya, vaya, ¿qué tenemos aquí? -La voz de Vicenzo Greco lo puso en alerta. Aferró a Chloe a su cuerpo y lo buscó con la mirada hasta encontrarlo- El sujeto número 1 y la zorra de mi hija.
Chloe frunció el ceño y abrazó a Dante con fuerza.
Pensé que Julián ya se había encargado de ti - Soltó Vicenzo, mirándola con desprecio.
Dante miró de reojo a su alrededor. Habían sido rodeados por un grupo de hombres armados; no podría contra ellos en su estado actual. Esta vez cargaban armas reales, no eran simples tranquilizantes, y cualquier paso en falso pondría la vida de Chloe y de su hijo en un peligro directo.
Vicenzo dio unos pasos al frente, observando el agotamiento evidente de Dante con una sonrisa de superioridad.
Mírate, estás destrozado-se burló Greco, haciendo una seña a sus hombres para que apuntaran a la cabeza de Dante- El efecto se está terminando y apenas puedes mantenerte en pie.
Deja a la zorra esa y acércate, te daré otra dosis.
Chloe levantó la mirada hacia Dante, pero él simplemente aferró el agarre en ella; no aceptaría por nada del mundo la opción de Vicenzo Greco, aunque su vida dependiera de ello.
- Cuñadito, al suelo, ahora - la voz de Volkov se escuchó a través del intercomunicador.
Dante no pudo evitarlo y sonrió con suficiencia.
Abrazó a Chloe con ambas manos, giró con ella y se tiró al suelo, absorbiendo todo el impacto del golpe para después rodar. Ella quedó boca abajo, pero Dante midió perfectamente su peso para no presionar su vientre ni lastimar a su hijo.

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