- No – Respondió decidida Chloe, además de que su matrimonio con Dante no era más que solo una fachada, el tener hijos ahora que estaba iniciando su venganza no estaba en sus planes.
Amelia y Adela sonrieron ante esa respuesta, pensando que así Camila no dejaría que Chloe fuera su heredera, pues ni siquiera pensaba en tener un heredero, un hijo que llevara la sangre de un Montenegro y un Borges.
- Además, Chloe, ha decidido continuar con sus estudios, así que un hijo no es una buena opción en estos momentos – Intervino finalmente Dante, con una calculadora sonrisa en sus labios.
Camila miró a Dante, sus ojos mostraron sorpresa por unos segundos, luego se dirigió a Chloe, ella, quien había sido tan obediente hace cuatro años, ni siquiera se opuso a su matrimonio con el heredero de los Montenegro, ahora pensaba en sus estudios, en su formación no como una simple ama de casa o una esposa perfecta.
- No sabía, que todavía tenías esas aspiraciones después de tanto tiempo- Dijo Camila.
Chloe solo se encogió de hombros.
- Me parece perfecto – Agregó Camila con orgullo – Por un momento pensé que tendría que dejar a un desconocido, sin ofender Dante, a cargo de la corporación Borges – Dijo mirando a la pareja
Chloe sintió un nudo en la garganta.
Amelia y Adela palidecieron ante las palabras de su abuela. El orgullo en Camila era una clara señal de que Chloe se ha convertido en su mayor virtud.
Dante arqueó una ceja, manteniendo su expresión tranquila
- No me ofende, Camila – Respondió con voz gélida.
Camila asintió, pensó que la presencia de Dante arruinaría sus plane de convertir a Chloe en su heredera universal, pero que equivocada estaba, aquel hombre parecía apoyar a su esposa en su futuro puesto, no parecían para nada el matrimonio de papel del que había escuchado en los últimos años.
- Abuela, me gustaría hablar a solas sobre este asunto – Chloe se puso de pie de inmediato, podía sentir las miradas de sus primas sobre ellas.
Amelia y Adela se tensaron, esperaban que la abuela se negara ante el semejante atrevimiento de Chloe.
Camila dejo pasar unos segundos, mirando a Chloe con curiosidad.
- Claro, cariño – Respondió levantándose de su asiente con elegancia. – Vamos a mi despacho – Señalo, y dirigió su mirada hacía Dante.
Dante seguía sentado, con una pierna cruzada, no decía nada.
- Espero aquí- Dijo ante la mirada de Camila, no quería ni pensaba intervenir en los asuntos de Chloe.

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