Capítulo 85
Chloe sentía su mejilla arder mientras la mujer la miraba con odio. Cuando intentó atacarla de nuevo, el chofer intervino, la detuvo y la empujó bruscamente contra el suelo.
Señora, ¿se encuentra bien? - preguntó de inmediato el chofer, colocándose frente a Chloe en posición defensiva.
- ¿Señora? Solo eres la esposa de papel, pero Dante Montenegro ni siquiera te ama... - escupió la mujer desde el suelo, rompiendo en una risa histérica que llamó la atención de las personas que pasaban por el lugar.
- ¿Y eso qué? - respondió Chloe con una calma gélida, acomodándose el cabello con eleganciaAnte el mundo y ante la ley, yo soy la única señora Montenegro. Tú, en cambio, solo eres una más en la lista de mujeres a las que él les prometió el cielo para obtener lo que quería.
Chloe dio un paso al frente apartando al chofer, haciendo que la mujer retrocediera incluso estando en el suelo.
- Ahora, desaparece de mi vista antes de que decida que tu bofetada te cueste mucho más de lo que piensas. - sentenció Chloe no esperó a verla levantarse; dio media vuelta con una elegancia y subió al auto.
Apretó los puños con tanta fuerza que sus nudillos se volvieron blancos, mientras sus ojos se llenaban de lágrimas de rabia. Dante era un miserable; ahora tenía que sufrir ese tipo de humillaciones públicas por su culpa.
- Señora... ¿necesita ir al médico? - preguntó el chofer, mirándola con preocupación a través del retrovisor.
Chloe se limpió las lágrimas con brusquedad, у respiro profundo.
- No -respondió tajante- Pero infórmalea mi pendejo esposo, con lujo de detalle, lo que acaba de suceder. Solo asegúrate de que yo quede como una víctima humillada, ¿de acuerdo?
El chofer asintió de inmediato, captando la orden.
********* Dante se encontraba en una reunión de suma importancia; esta vez había apagado su teléfono, ya que no podía permitirse ninguna interrupción. Su asistente, sentado detrás de él con la tableta en las manos, palideció al recibir una notificación. Se levantó de inmediato y se acercó al CEO, mostrándole la pantalla con urgencia.
El ceño de Dante se frunció mientras un silencio sepulcral caía sobre la sala de juntas. La imagen ya circulaba por todas partes con un titular incendiario: "La esposa de Dante Montenegro, humillada y agredida por una presunta amante en pleno centro" En la pantalla de la tableta, la foto de Chloe siendo bofeteada por aquella mujer. La mandíbula de Dante se tensó tanto que pareció que sus dientes se quebrarían, mientras el silencio invadía la sala de juntas.
Se terminó la reunión - Sentenció Dante, poniéndose de pie con una calma fingida.
Por dentro, hervía de ira al saber que alguien se había atrevido a tocar y humillar a Chloe de esa manera en público. Caminó a paso firmes y apresurados hacia su oficina, su asistente lo seguía de cerca.
Quiero que eliminen todo eso - ordenó Dante sin siquiera voltear, con una voz que cortaba el aireNo debe quedar evidencia alguna. Esa imagen desaparece ahora mismo.
Entró a su oficina y azotó la puerta, dejando al asistente afuera. Dante se desplomó en su sillón, pero la imagen de Chloe recibiendo ese golpe seguía fija en su mente, quemándole la consciencia. No le enfurecía el escándalo; lo que realmente le hacía hervir la sangre era que alguien hubiera tenido la osadía de ofender y lastimar de esa manera a Chloe.
- Ahora no, abuela - susurró para sí misma y desvió la llarmada.
Apagó su teléfono, sabiendo que su abuela însistiría hasta el cansancio. Se recostó en la cama y cerró los ojos lentamente. Su venganza, ahora más que nunca, debía acelerarse; Dante Montenegro pagaría con intereses cada desplante, cada infidelidad y, sobre todo, esta humillación pública.
*** Dante llegó a la mansión Montenegro tan rápido como su auto se lo permitió. Ignoró a los empleados que intentaron abordarlo en el vestíbulo y subió las escaleras a zancadas. Al abrir la puerta de la recámara, el impulso de su furia se detuvo en seco.
Chloe estaba profundamente dormida.
Ella seguía con la compresa fría sobre su mejilla.
Dante se acercó a la cama con pasos cautelosos y la observó en silencio. Casarse con ella no era algo que él quiso; se negó tantas veces, pero al final Damon Montenegro se salió con la suya.
Dante terminó aceptando aquel matrimonio por conveniencia, pero eso no significaba que odiara a Chloe. Ella también era una víctima del contrato entre sus abuelos. Estiró la mano, rozando apenas un mechón de cabello que caía sobre la frente de Chloe, cuidando de no despertarla. Verla así, herida, le provocó una punzada de remordimiento que no pudo contener.
- Lo siento - susurró tan bajo que sus palabras quedaron olvidadas en el aire.
Por primera vez sintió que había fallado. No había protegido a Chloe y ahora las consecuencias de sus actos, de sus infidelidades y de su vida desordenada, la estaban alcanzando a ella.

Comentarios
Los comentarios de los lectores sobre la novela: Prostituta de Lujo. Esposa de Papel
Es una novela muy buena, y lo que más me gusto es que es corta....