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Quédate con tu cuñada, querido exesposo romance Capítulo 5

—Este es el teléfono de Luca —la voz de Natalia se volvió helada.

—Se quedó toda la noche cuidándome y se acaba de quedar dormido del cansancio —respondió Denisa con un tono que mezclaba culpa y remordimiento.

—¿Estás enferma?

—Ayer se me pasaron las copas y tuve una crisis —Denisa hizo una pausa y luego soltó—: Me corté las muñecas. Menos mal que Luca alcanzó a llegar a tiempo y me trajo al hospital.

Natalia escuchó la historia, que en la superficie sonaba intachable.

En apariencia, todo era intachable: una mujer que acababa de perder al marido sufría una crisis, y su cuñado había corrido a rescatar a la viuda de su hermano mayor, pasando la noche fuera por ella.

—¿En serio? —Natalia le bajó la intensidad a su voz—. Pues que te mejores.

Denisa soltó un murmullo afirmativo y colgó el teléfono.

El sonido de la línea cortada avivó la inquietud que Natalia tenía guardada en el pecho.

Denisa le había quitado a su marido toda la noche y ni siquiera se había dignado a pedirle una disculpa.

Había hablado con tanta naturalidad que, por un momento, Natalia casi sintió que la que sobraba en esa dinámica era ella.

Sin embargo, la tristeza y el coraje pronto dieron paso a una claridad absoluta.

Se quedó mirando por la ventana, sabiendo perfectamente que no podía perder los estribos.

Su hija aún era muy pequeña, su mundo era puro y feliz, y no iba a permitir que nadie se lo destruyera.

Quizá ya era hora de quitarle el velo a la situación y descubrir qué había pasado realmente entre Luca y Denisa en todo este tiempo.

***

A las nueve de la mañana, Natalia llegó a las oficinas de la empresa para una junta.

En la sala de juntas, Luca estaba sentado en la cabecera, luciendo exhausto.

Llevaba un traje de sastre gris Oxford a la medida. No traía corbata, dándole un aire desenfadado pero igual de imponente.

Desde que falleció el abuelo de Luca, él había ganado muchísimo peso en el corporativo. Ahora que Adrián había muerto, el poder absoluto había recaído sobre sus hombros, y se le notaba esa frialdad de quien tiene el control total.

El tema de la reunión de hoy era revisar presupuestos y recursos para unos proyectos en curso.

Los primeros se aprobaron sin problemas.

Pero cuando le tocó el turno al departamento de formulaciones innovadoras para presentar su nuevo inhibidor de tumores, el ambiente se puso tenso.

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