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Quiere Mi Corazón, Me Caso con Ciego Rico romance Capítulo 136

Valeria se detuvo, levantó la cabeza de golpe y preguntó con una sonrisa:

—¿Por qué? Si estuviera mal, ¿te pondrías celoso?

—Ja.

Esa burla lo dijo todo.

Alejandro no dijo una palabra más, como si la cosa no fuera con él.

Valeria miró casualmente a la distancia. Rosalía se había arreglado mucho el día de hoy. Llevaba el pelo recogido en un peinado a medias con un brillante pasador de diamantes; se veía dulce pero con un toque atrevido, tan tierna como elegante, el aspecto perfecto para la hija de una familia de dinero que va a encontrarse con el hombre que le gusta.

Si Valeria no hubiera aparecido, ella habría sido la mujer más hermosa de todo el restaurante.

Qué pena...

Que, con la presencia de Valeria, la mayor parte de la atención de Mauricio estaba sobre ella. Y aunque él estuviera sentado frente a Rosalía, su mente claramente estaba en otro lado.

El fuego de la furia ardía cada vez más fuerte en el interior de Rosalía.

De pronto, se puso de pie.

—... Voy al baño. —Forzó una sonrisa al encontrarse con la mirada extrañada de Mauricio.

—Está bien. —Mauricio miró la hora en su reloj—. Esta tarde tengo un paciente, así que te iré a dejar en un rato.

Al escuchar eso, Rosalía sintió un nudo en la garganta que apenas le dejaba respirar.

Había invitado a almorzar a Mauricio con la intención de dejar las cosas claras de una vez.

Ya sabía de su posición e identidad.

Él y Valeria ya no estaban juntos.

¿Por qué seguir jugando a hacerse los desentendidos? Lo que correspondía era oficializar su relación.

Pero al ver cómo se portaba él, no parecía que tuviera esa intención. ¿Acaso al ver a esa víbora de Valeria se había echado para atrás?

Con el ceño fruncido a más no poder, Rosalía se detuvo a mitad de camino.

Se dio la vuelta y no pudo evitar darle una patada al bote de basura que tenía a un lado.

¡Ella iba a averiguar quién era el nuevo hombre con el que andaba Valeria, y ver si lo había traído solo para poner a Mauricio celoso!

Cuando salió del baño, vio que la pareja parecía estar lista para irse.

Valeria estaba recostada contra la pared, con la bolsa en la mano, esperando a que el hombre terminara de hablar por celular.

Rosalía no lograba verle la cara al hombre, así que tomó aire y se acercó a paso firme.

—¡Valeria!

—...

Valeria se dio la vuelta y al ver su actitud altiva, no pudo evitar reírse.

Capítulo 136 1

Capítulo 136 2

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