Entrar Via

Rechazada por estéril, ahora esposa del magnate más rico romance Capítulo 395

Alejandro los ignoró por un momento y sentenció con frialdad:

—Nuestra niña se lastimó el tobillo en sus instalaciones. La voy a llevar al hospital.

El maestro de educación física, presa del pánico, se apresuró a justificarse:

—¡Director Vargas, le juro que no sabía que era de verdad! Como la última vez inventó que le dolía, yo creí que...

Alejandro lo fulminó con una sola mirada, y al maestro no le quedó más que tragarse las palabras.

—¿Ya revisaste las cámaras de seguridad? —le preguntó Alejandro a Nerea—. ¿Ya identificaste a los escuincles que le hicieron bullying a Ariadna?

—No es para tanto, señor —intervino el director de la escuela, sudando frío—. Solo son cosas de niños, un simple juego...

—¿Un simple juego? —repitió Alejandro, arqueando una ceja.

—Director Vargas, ya vi los videos —anunció Nerea, furiosa—. ¿Desea que llame a la policía?

Al ver cómo esos niños, mucho más grandes que Ariadna, la acosaban, a Nerea le hervía la sangre de pura rabia. Como madre, le era inevitable ponerse en su lugar; si a su hijo le hubieran hecho semejante bajeza, no sabía de lo que hubiera sido capaz.

Alejandro fijó su mirada en el director del colegio.

—Soy un hombre muy rencoroso. Usted decide: o manda a llamar ahorita mismo a los papás de esos niños para que arreglemos esto, o le hablo a la policía.

El director se secó el sudor de la frente con un pañuelo y mandó a la tutora a contactar a los padres de los acosadores.

Uno de los niños se llamaba Thiago Ortega. Como sus padres estaban ocupados, mandaron al tío del niño, quien llegó con una actitud bastante prepotente.

—Oiga —le reclamó al director del colegio—, mi sobrino solo estaba jugando. ¿Por qué le andan poniendo la etiqueta de «bullying»? ¿Saben el daño psicológico que le pueden causar a una criatura? No me importa qué digan, los padres de esa niña nos van a tener que pedir una disculpa.

Su sobrino ya le había contado que Ariadna venía, según él, de una familia sin importancia, así que no vio problema en menospreciarla.

El director del colegio intentó callarlo, sin saber cómo explicarle la gravedad de la situación, cuando Alejandro lo interrumpió:

—¿Que mi niña reciba burlas y agresiones y encima nosotros tengamos que pedirles perdón? Es la primera vez que escucho semejante estupidez.

El tío de Thiago, que solo manejaba una empresa de quinta, no tenía ni idea de quién era Alejandro, por lo que siguió de bocón:

—Su niña es una mentirosa y por eso nadie en el salón la soporta. Ese es problema de ella, no de mi sobrino. Se ve que ustedes no tienen ni idea de cómo educar. Si no saben criar hijos, no los hubieran tenido en primer lugar.

Capítulo 395 1

Capítulo 395 2

Capítulo 395 3

Verify captcha to read the content.VERIFYCAPTCHA_LABEL

Historial de lectura

No history.

Comentarios

Los comentarios de los lectores sobre la novela: Rechazada por estéril, ahora esposa del magnate más rico