Entrar Via

Rechazada por estéril, ahora esposa del magnate más rico romance Capítulo 511

—¿Para qué quieres los videos y las fotos?

Adriana esbozó una sonrisa maliciosa.

—Para enviárselos a Alejandro, por supuesto. Ningún hombre toleraría que su mujer ande coqueteando con otros. Quiero destruir su relación con Alejandro.

¿No era el respaldo de Alejandro lo que le había permitido a Elena asestar golpes tan duros a su carrera y a su vida en repetidas ocasiones?

Si rompía su relación con Alejandro, Elena volvería a ser una don nadie. Entonces sería mucho más fácil acabar con ella.

—De acuerdo —aceptó Mina—. Tienen otra reunión el próximo lunes, haré lo que dices.

***

El sábado, Elena y Alejandro salieron juntos para acompañar a Bianca a jugar tenis.

En la entrada del club de tenis, se encontraron con Héctor y Amelia.

Héctor llevaba una mochila y una cámara.

Elena los saludó y, con una sonrisa, bromeó:

—Héctor, viniste a jugar tenis, ¿por qué traes una cámara?

Héctor explicó:

—Amelia me pidió que le tomara fotos mientras juega.

Elena notó que la química entre ellos era diferente a la del pasado y alzó una ceja.

Una vez en los vestidores, Elena no pudo evitar preguntarle a Amelia:

—¿Ya están juntos?

Amelia sonrió, luciendo dulcemente enamorada.

—La vez del accidente fui a cuidarlo, y bueno, las cosas fluyeron naturalmente y empezamos a salir. A decir verdad, no esperaba que fuera tan fácil de conquistar.

Elena había notado la tierna mirada de Héctor hacia Amelia hacía un momento. Sospechaba que no había sido fácil de conquistar, sino que, en el fondo, también estaba enamorado de ella.

Al salir de los vestidores, ambas se reunieron con Alejandro y Héctor.

Bianca también llegó, acompañada de dos asistentes que cargaban varias cosas.

—Traje jugo y fruta fresca. Podremos recargar energías cuando estemos cansados.

Elena pensó que era una mujer mayor muy cálida, bondadosa y a la que le encantaba cuidar de los demás.

Ojalá la señora Bianca pudiera cumplir pronto su deseo y encontrar a su hija.

Desde fuera, Bianca observaba el partido con ansiedad.

Amelia y Héctor salieron de la cancha a descansar.

Al ver la preocupación en el rostro de Bianca, Amelia le preguntó:

—Señora Bianca, ¿le preocupa que Elena pierda?

Bianca asintió.

—Por supuesto que quiero que gane. Además, si Alejandro no está dispuesto a dejarla ganar en la cancha, ¿acaso será más considerado con ella en casa?

Amelia no sabía si reír o llorar.

¿Qué tenía que ver el partido de tenis con su convivencia en casa?

En voz baja, le comentó a Héctor:

—¿No crees que la señora Bianca trata demasiado bien a Elena? Podría decirse que la quiere como a una hija.

Héctor no era tan perspicaz como Amelia en temas emocionales.

—Tal vez, pero me enteré de que ya se llevaban muy bien desde antes.

Historial de lectura

No history.

Comentarios

Los comentarios de los lectores sobre la novela: Rechazada por estéril, ahora esposa del magnate más rico