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Rechazada por estéril, ahora esposa del magnate más rico romance Capítulo 522

Al pensar en el daño que Elena podría sufrir, Bianca sintió como si un cuchillo helado le atravesara el pecho.

—¡Pero dilatar el momento de decir la verdad tampoco es la solución! ¡No puedo permitir que a Elena le pase algo malo! Lo mejor sería mandar a Isidora al extranjero con guardias que la vigilen todo el tiempo... A fin de cuentas, yo la crié y, aunque ahora esté actuando de mala fe, aún no ha cometido ninguna desgracia irreversible. Podría darle otra oportunidad.

—¿Y usted cree que quienes la respaldan se rendirán tan fácil? Señora Bianca, Isidora es la única pista que tenemos para descubrir a la verdadera mente maestra de esto.

Bianca se sentía algo confundida:

—Entonces, ¿qué hacemos, Alejandro?

—De momento, fingiremos que usted reconoce a Eulalia. Una vez que se confíe, las personas detrás de esto seguramente querrán aparecer. Nadie querría dejar que una mera farsante se lleve todo el crédito; para controlarla, tendrán que salir de las sombras, ¿verdad?

Bianca dudó un instante, pero accedió:

—De acuerdo, confiaré en tu plan.

***

Por la noche, Elena notó que Alejandro había regresado con una expresión inusual y no pudo evitar preguntar:

—¿Pasa algo?

Alejandro se sentó a su lado, frunciendo el ceño profundamente.

—He descubierto que Hugo le está mintiendo a la señora Bianca.

La expresión de Elena se volvió seria al instante.

—¿Qué hizo?

Alejandro le explicó:

—Le presentó a una hija falsa y falsificó unos resultados genéticos para engañarla.

Elena recordó todo lo que Bianca había hecho por ella, y se le enrojecieron los ojos por la ira:

—Sabiendo lo mucho que a la señora Bianca le importa el tema de sus hijos, ¿se atrevió a hacer algo así? ¡Una basura siempre será una basura!

Alejandro le tomó la mano.

—Ya le analicé los riesgos, e incluso le aconsejé que aceptara a Eulalia por ahora.

—¿Por qué?

Alejandro no fue del todo sincero.

Y cuando no hubo nadie para cargar el ataúd, yo fui quien lo hizo. Por lo tanto, soy parte de la familia Navarro, e incluso planeo cuidar a mi abuela por el resto de su vida.

El rostro de Alejandro reflejó más preocupación y conflicto.

Presintió que, sin importar lo mucho que Bianca hiciera por ella, e incluso si le presentaban la prueba genética, Elena jamás querría aceptar que no era una Navarro de sangre.

Elena era una persona muy sentimental, fiel a sus principios.

Aunque a veces se quejaba de las actitudes anticuadas de la abuela Navarro, para ella, siempre ocuparía el lugar principal en su corazón.

Tal vez, si hubiera sido una niña despreciada y mal amada en su familia adoptiva, podría aceptar con facilidad ser la hija de Bianca.

Pero no fue así. Obtuvo el cariño de sus dos abuelos y siempre había estado convencida de su lugar en los Navarro. Enterarse de sus orígenes iba a costarle un montón.

Porque al aceptar que no pertenecía a los Navarro, indudablemente saldría a relucir otro hecho trágico:

La verdadera heredera de los Navarro habría perecido trágicamente, siendo sustituida por Elena, hacía ya más de dos décadas.

¿Acaso la abuela Navarro podría soportar esa realidad?

Ese era otro de los motivos por los que aún dudaba en revelar toda la verdad.

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