Entrar Via

Regreso de la Muerta: La Venganza de Cecilia romance Capítulo 12

—¡Lárgate! ¡Lárgate! ¡Fuera! —Saúl gritó como loco.

La mujer resopló, fastidiada.

—Ajá. Si no fuera porque pagan bien, ¿tú crees que yo te cuidaría? Ni entraría a este cuarto, pinche inválido.

Cuando salió, se topó con Cecilia y Marina.

—¿A quién buscan? —preguntó.

Marina dijo:

—Señora, venimos a ver al señor Rivas.

¿Ese inválido tenía visitas?

A la mujer se le hizo rarísimo. Llevaba un año ahí y nunca nadie había venido por Saúl.

—¿Y ustedes quiénes son? ¿Para qué lo quieren? —preguntó a la defensiva.

—Es el prometido de mi hija. Venimos a verlo.

La mujer había escuchado del asunto. Solo pensó que la muchacha estaba… salada, por decirlo suave.

—Pásenle —dijo, sin darle importancia.

Cecilia y Marina entraron y las golpeó un olor insoportable.

Las dos se taparon la nariz.

—¿Por qué huele tan horrible? —Marina no entendía.

Su esposo también estaba paralizado, pero ella lo limpiaba y la casa nunca olía así.

—¡Lárgate! ¡No te dije que te largaras! —se oyó la voz de Saúl, furioso, creyendo que era la mujer de antes.

Marina se asustó.

—Híjole… qué carácter… —murmuró con miedo.

Cecilia no. Ella se mantuvo tranquila.

Se acercó y miró al hombre en la cama.

Tenía la cara hundida, demacrado, con los rasgos marcados de lo flaco que estaba. Traía el cabello largo, como si nadie lo hubiera arreglado en mucho tiempo.

Se veía descuidado, como si lo hubieran dejado a su suerte.

Pero por cómo gritaba, al menos seguía con fuerza para hablar.

Capítulo 12 1

Verify captcha to read the content.VERIFYCAPTCHA_LABEL

Historial de lectura

No history.

Comentarios

Los comentarios de los lectores sobre la novela: Regreso de la Muerta: La Venganza de Cecilia