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Regreso de la Muerta: La Venganza de Cecilia romance Capítulo 500

—Cecilia, ¿de tu casa solo viniste tú? —preguntó la abuela.

—Sí, solo yo. Con eso alcanza.

—Bueno, ya que viniste, busca dónde sentarte.

—No. Yo vine a entregar un regalo. En cuanto lo entregue, me voy.

Cecilia caminó directo al estrado.

Todos se quedaron pasmados.

—Abuela, ¿y si Cecilia viene a armar un escándalo? —susurró Nuria a propósito.

—Que se atreva —bufó la abuela.

Cecilia se plantó frente a Isabel y Sebastián.

Sebastián, al verla, bajó la cabeza, avergonzado.

Isabel, en cambio, la miró con orgullo.

—Cecilia, gracias por venir a mi boda.

—Claro que me tienes que agradecer. Te traje un regalo de bodas.

—¿De verdad me trajiste regalo? ¿Qué es? —preguntó Isabel, dulce.

—El regalo es…

¡Pum!

Antes de que terminara la frase, Cecilia le soltó una cachetada.

La gente tardó un segundo en reaccionar.

Isabel se quedó en shock.

Le zumbaban los oídos; la cara se le hinchó al instante.

Cuando le llegó el dolor, pegó un grito.

—¡Tú… tú me pegaste!

—Sí. A ti. Pinche descarada: le quitaste el hombre a Teresa. Aunque ese hombre tampoco es ninguna joyita.

¡Pum!

Cecilia le metió otra cachetada, sin darle chance.

—¡Ayuda! ¡Ayuda! —Isabel gritó, muerta de miedo.

Se escondió detrás de Sebastián, pero Sebastián no la protegió.

Los papás de ambos se acercaron corriendo para detener a Cecilia.

—¡Ya basta! ¿Cómo te atreves a golpear a alguien? ¡Qué barbaridad! —le gritó Olivia.

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