—¡Ay, chamaca! ¡Me estás diciendo lo mismo que Cici! Las dos me están echando muchas porras, pero si no gano nada, ¡me las van a pagar!
El tiempo pasó volando.
Después de un mes de eliminatorias, el concurso de diseño llegó a la gran final.
Hoy, en el lugar de la final, se dieron cita muchísimos medios de comunicación.
Además, varios magnates de Ciudad de San Martín fueron invitados a presenciar el evento.
Nadia lideraba el equipo en persona. Estudio Cobalto había logrado meter a tres diseñadores a la final, y Teresa era una de ellos.
En los camerinos, Nadia pasó a revisar.
—Teresa, ¿ya está todo listo?
—No se preocupe, directora. La modelo ya se cambió, ¡solo estamos esperando para salir!
Nadia le dio un vistazo al vestido de la modelo y quedó sumamente satisfecha.
—Teresa, tu diseño “En el Bosque” va a dejar a todos con la boca abierta. ¡Presiento que estarás en los primeros lugares! Solo asegúrate de que no haya ningún contratiempo —le recalcó Nadia.
Tenía las expectativas muy altas con Teresa.
Teresa también estaba emocionada.
—¡Descuide, directora! ¡Todo saldrá perfecto!
Nadia asintió y luego se fue a los otros camerinos a checar al resto del equipo.
Por otro lado.
Anaís entró y de inmediato le preguntó a Miriam:
—¿Ya tienes todo listo?
—Señorita Calderón, quédese tranquila, no hay ningún problema.
—¡Bien! Tienes un buen turno, ya casi te toca. Dale una última revisada. Esta vez, tenemos que aplastar a Estudio Cobalto.
—¡Sí! —Miriam asintió.
Contempló su obra con total satisfacción. ¡Estaba segura de que se llevaría el primer lugar!
***
—¡Cecilia! —Al verla, el rostro siempre frío de Lorenzo esbozó una cálida sonrisa.
Fue como si el hielo se derritiera, haciéndolo lucir increíblemente apuesto.
—¿Tú también viniste? —preguntó Cecilia con tono neutral.
Teresa volteó, y al ver a Cecilia, se llenó de alegría.
—¡Cici! Te andaba buscando por todos lados.
—Teresa, ¿ya tienes listo el vestido?
—Sí, ya está. Acabo de darle otra checada, ¡está impecable!
—Perfecto. Entonces me iré a sentar al público para ver tu presentación.
Poco después, el presentador subió al escenario y dio inicio al concurso de diseño de modas.
Abajo, en el panel, había ocho jueces, todos diseñadores de renombre internacional.
Haber logrado que asistieran era prueba del enorme prestigio y nivel del evento.
Las modelos empezaron a desfilar luciendo las prendas, y los flashes de las cámaras de los medios no dejaban de dispararse.
—¡Nuestra siguiente participante es la número 06, representando a Páramo Visual! ¡La diseñadora Miriam! ¡Le pedimos a la diseñadora Miriam que pase al escenario con su obra!
Tras el anuncio del presentador, Miriam salió junto con su modelo.
¡En cuanto la modelo apareció, dejó a todo el público boquiabierto!

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