Entrar Via

REY DE ESPADAS. La novia forzada romance Capítulo 12

CAPÍTULO 12. Seguridad y puntos débiles

—Eso no es cierto. —La voz de Rowan sonó tan segura que por un momento la habitación pareció detenerse—. Tú no te acostabas con Ulises a mis espaldas. De hecho no tienes nada que ver con él.

Raven apretó los puños en el regazo. Ella había lanzado una piedra al lago, solo para ver las ondas, pero la respuesta de Rowan fue tan inmediata, tan firme, que la descolocó por completo.

—¿Me vigilabas veinticuatro horas? —lo increpó.

—Por supuesto que no.

—¿Entonces cómo estás tan seguro? —siseó ella alzando la barbilla.

Rowan la miró con una mezcla de paciencia y ternura, como quien conoce la respuesta antes de que la pregunta exista.

—Porque tú no eres de ese tipo de personas. No te acostarías con nadie antes de casarte. Así que no estoy defendiendo que me hayas sido fiel a mí, pero estoy convencido de que eres fiel a ti misma. Y eso… eso vale más que cualquier promesa —sentenció—. Si fuera de otra manera no me estarías diciendo todo esto en la cara. No importa si recuerdas o no, quién eres no cambia.

Raven sintió que algo se le removía dentro. ¿Cómo podía ese hombre mirarla con tanta certeza, como si la hubiera estudiado con toda su vida?

Desvió la mirada, incómoda, pero no por vergüenza, sino por una extraña sensación de vulnerabilidad, como si estuviera desnuda frente a él y no supiera cómo cubrirse.

—A veces parece que me conoces más de lo que yo misma me conozco —dijo dándole la espalda—. Y a veces eso asusta un poco.

Rowan no respondió. Solo la dejó calmarse a solas, regresando de cuando en cuando para asegurarse de que estuviera bien. Y cuando por fin escuchó su respiración acompasada, aquella mano abandonó el brazo de la silla para ir a apartarle un mechón de cabello de la frente.

Raven tenía el pelo desparramado sobre la almohada como una corona de hilos oscuros, y la luna se colaba entre las cortinas, pintándole el rostro con luces plateadas.

Rowan sintió la frialdad de su mejilla con el dorso de los dedos. Apenas un roce, porque estaba aterrado de despertarla. Sus ojos la recorrieron con una mezcla de deseo contenido y ternura casi dolorosa.

—Eres preciosa —susurró, más para sí que para ella—. Y demasiado buena para este mundo. Pero si el mundo no se adapta, te aseguro que lo quemaré hasta los cimientos para hacerte uno nuevo.

Se inclinó un poco más, cuidando no hacer ruido; y observó cómo su respiración era lenta y profunda, completamente ajena a lo que él estaba sintiendo en ese momento. Por un instante sus ojos buscaron la cicatriz sobre su espalda baja, fina y alargada. Él se había hecho cien más, y más profundas, para que ella solo tuviera una.

—Todo esto terminará antes de lo que imaginas —le dijo en voz baja, con un suspiro casi resignado—. Me aseguraré de mantener todo bajo control hasta entonces.

Salió de la habitación como había entrado, silencioso, como una sombra. Pero aunque quisiera tener todo bajo control, a veces simplemente era imposible prever los malos pensamientos de la gente que lo odiaba.

Así que mientras él intentaba dormir, al otro lado de la mansión, en la privacidad de la cocina, la tensión se podía cortar con uno de los cuchillos de postre. Ulises tenía el ceño fruncido y la boca apretada; y su madre lo miraba como si estuviera a punto de pegarle con la tetera de agua hirviendo.

—Tenemos que hacer algo —soltó Ulises con un gruñido de frustración—. No podemos permitir que Raven tenga algo… físico con Rowan.

Aurora dejó caer la taza en el platillo con molestia.

—¡Ya te dije que deben casarse primero! —espetó con un tono que sonaba más a advertencia que a consejo.

—¿Y después qué? ¡¿No escuchaste que se la quiere llevar de Luna de miel?! —reclamó—. ¡Pensé que el maldito paralítico se iba a conformar con que le leyeran un libro o algo! ¿¡Qué hacemos si de verdad se cree que es su esposa y la embaraza!?

CAPÍTULO 12. Seguridad y puntos débiles 1

CAPÍTULO 12. Seguridad y puntos débiles 2

CAPÍTULO 12. Seguridad y puntos débiles 3

Verify captcha to read the content.VERIFYCAPTCHA_LABEL

Historial de lectura

No history.

Comentarios

Los comentarios de los lectores sobre la novela: REY DE ESPADAS. La novia forzada