Entrar Via

REY DE ESPADAS. La novia forzada romance Capítulo 66

CAPÍTULO 66. Acusaciones y cheques

Aurora abrió la boca para responder, pero su rostro ya estaba descompuesto. Miró a su alrededor como buscando apoyo entre la multitud que ahora los rodeaba, un grupo hambriento de drama y de escándalo. La tensión en la sala era tan densa que parecía que todo el mundo aguantaba la respiración.

—¡Eso no es cierto! —gritó, con la voz más aguda de lo habitual—. ¡Es una locura lo que estás diciendo!

Pero Raven no se movió ni un centímetro. Con los hombros firmes y los ojos fijos en Aurora, habló con una seguridad helada que contrastaba con la furia que vibraba en el ambiente.

—No es tan difícil de entender y mucho menos de creer —dijo con calma—. Mucha gente sabe que yo estaba comprometida con Ulises. Lo habíamos anunciado incluso en revistas de sociedad, ¿recuerdas? No me imagino lo que habrán pensando cuando salió la noticia de mi boda con tu hermano y de repente se dieron cuenta de que cambié de prometido. ¿Por qué no les dices por qué pasó eso?

—¡Cállate! ¡No sabes lo que estás diciendo! —exclamó Aurora y Raven abrió los brazos.

—¡Es que si alguien lo sabe, soy yo! Porque cuando me desperté de mi accidente, los escuché hablar a ti y a tu hijo. Querían matarme después de mi boda con él, pero algo salió mal y el otro vehículo nos impactó de camino a la boda. ¡Hasta lo regañaste por eso! ¿Recuerdas? —escupió Raven subiendo la escalera hacia el escenario y encarándola—. Yo no cambié de prometido, ¡ustedes me cambiaron! Cuando creyeron que yo había perdido la memoria, Ulises decidió cambiar de plan. Hiciste que me casara con Rowan para unir las dos fortunas. Y luego, la idea era muy simple: matarnos a los dos. Así Ulises se quedaba como el único heredero legítimo.

Hubo un murmullo colectivo. Algunos invitados comenzaron a grabar con sus teléfonos; otros simplemente miraban boquiabiertos, como si estuvieran viendo una telenovela en vivo.

—¡Mentira! —gritó Aurora, ya con la voz ronca y furiosa—. ¡Ustedes nos engañaron! ¡Nos ocultaron que no estaban enfermos, que podían caminar, recordar, hacer planes! ¡Son unos traidores!

Raven frunció el ceño y negó con un gesto que tenía más de lástima que de cualquier otra cosa.

—Tú, tu marido y tu hijo, deben tener la realidad bien alterada como para seguir insistiendo en que son las víctimas en todo esto —espetó—, cuando fueron ustedes los que nos agredieron de todas las formas posibles. Pero solo para repetirte tus palabras, préstame mucha atención: Esto no se va a quedar así.

Rowan, que al parecer ya había escuchado y aguantado lo suficiente, avanzó un paso y tomó un sobre del bolsillo interior de su chaqueta. Elegante, sellado. Lo sostuvo entre dos dedos y luego lo empujó contra el pecho de su hermana.

—Aquí tienes —dijo, sin alterar el tono de su voz—. Un cheque por un millón. Lo que vale tu parte de la mansión Harrelson.

Aurora sostuvo el sobre por inercia, mirándolo con una mezcla de asombro y rabia, como si no pudiera creer que su propio hermano la estuviera echando de su vida sin una pizca de remordimiento.

—Tus maletas ya deben estar esperándote en la calle —añadió Rowan, con un gesto hacia el pasillo—. Y ahora lárguense de mi fiesta, que por lo visto tengo mucho que celebrar.

Ulises se adelantó, furioso, pero Rowan ni se inmutó. Miró a uno de los guardias de seguridad del evento y asintió levemente.

—Sáquenlos. A los cuatro.

—¡No puedes hacer esto! —bramó Ulises mientras dos hombres enormes lo tomaban por los brazos.

—Ah, claro que puedo —respondió Rowan, como si hablara del clima.

Aurora intentó aferrarse al marco de una puerta, pataleando como una niña. Rosela gritaba insultos incoherentes, y Ottavio intentaba razonar con los guardias, como si todavía tuviera algún poder que ejercer. Pero ya no era nadie. Solo un hombre más sacado a empujones de una fiesta a la que no debería haber asistido.

Nuestro precio es solo 1/4 del de otros proveedores

Historial de lectura

No history.

Comentarios

Los comentarios de los lectores sobre la novela: REY DE ESPADAS. La novia forzada