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Siete Años para Olvidar romance Capítulo 384

Era como si Luis hubiera encontrado una válvula de escape y no pudo evitar soltar lo que traía atravesado.

—Yo hasta pensé que de verdad eras muy digna, pero solo estabas fingiendo. Antes haciéndote la interesante, que no venías al hospital a ver a Oli, ¿y ahora qué? Aquí estás al final.

—Seguro viniste porque sabías que hoy Vane no está, ¿verdad? Solo así te atreviste.

Daisy lo miró con una indiferencia que calaba hasta los huesos.

—Deberías dedicarte a escribir novelas —le soltó, seca.

Esa frase dio justo en el orgullo de Luis. Se puso hecho una furia.

—¡Daisy! ¿Por qué haces algo y luego no tienes el valor de admitirlo? ¿Te atreves a decir que esa sopa no la trajiste para Oli?

No tenía sentido prestarle atención. Daisy siguió caminando hacia adentro.

Pero Luis no la dejaba en paz. La persiguió, lanzando palabras como si fueran piedras.

—¿Verdad que te sientes agradecida porque Oli, sin querer, te salvó? ¿Te conmoviste otra vez y ahora piensas que tienes una oportunidad, por eso vuelves a molestarlo?

—¡Siempre tan creída!

—Oli y Vane ya casi se comprometen, tú ya no tienes chance, deja de perder el tiempo.

—Y aunque te esfuerces, es inútil. Vane es mucho mejor que tú. Si ella hace IA, tú también. Si ella participa en la licitación del puerto, ahí vas tú también. Si ella hace un videojuego, tú igual. ¿Y los resultados? El juego de ella fue un éxito y el tuyo ni sus luces.

Como si de pronto se le prendiera el foco, Luis puso cara de haberlo entendido todo.

—¿No será que haces todo esto solo para llamar la atención de Oli?

Así que, según él, Daisy seguía igual de dramática que antes.

Daisy intentó ignorarlo, como si fuera un perro ladrando sin descanso. Tenía prisa, después de ver a Ricardo tenía que regresar a una reunión.

Pero era molesto que la siguiera fastidiando.

De pronto, Daisy se detuvo y lo fulminó con una mirada que helaba la sangre.

Luis, que hacía un segundo estaba tan gallito, de repente se notó inseguro bajo la mirada cortante de Daisy.

—¿Q-qué pasa? ¿Acaso dije algo que no fuera cierto? Vane sí es mejor que tú… —pero hasta él mismo notó que su voz temblaba.

—Si tienes tanto tiempo para andar de guardaespaldas de las relaciones ajenas, mejor aprende a manejar tu empresa. Así tu papá podría vivir unos años más —espetó Daisy, sin piedad.

Capítulo 384 1

Capítulo 384 2

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