Entrar Via

Sorda a tus Mentiras romance Capítulo 3

El paciente que había gritado indignado se quedó paralizado.

—¿Se refiere... al señor Páez de Grupo Galaxia?-

El hombre del traje levantó la barbilla y respondió con desprecio:

—Qué bueno que estén enterados. Hay que saber cuál es nuestro lugar. Pongan su firmita, agarren el dinero para sus curaciones y evitémonos problemas.

Un silencio sepulcral invadió la habitación. Las expresiones de todos cambiaron drásticamente, pero se tragaron su coraje y comenzaron a firmar sin atreverse a decir nada más.

En ese instante, una voz femenina y glacial rompió el silencio:

—Dices que la señorita Jurado es la esposa del señor Páez... ¿El señor Páez está enterado de eso?

Las miradas de todos se dirigieron a la vez hacia la cama del fondo.

Era una mujer delgada y muy pálida. Sin embargo, en sus ojos color ámbar había una calma tan absoluta que resultaba intimidante.

Ese porte hizo que el hombre de traje dudara un segundo, tratando de adivinar quién era.

Pero la idea se le pasó de inmediato y soltó un bufido.

No tenía a nadie acompañándola; seguramente era alguna foránea que venía a trabajar a la ciudad.

Ximena fijó su intensa mirada en el sujeto y habló con firmeza, separando cada palabra:

—La reputación del señor Páez es intachable, todos conocen los innumerables actos de caridad que ha hecho estos años. ¡¿Quién te dio derecho a usar su nombre para actuar como un vulgar matón y ensuciar la imagen de Grupo Galaxia?!

Julián había levantado Grupo Galaxia desde cero. Con su propio esfuerzo logró un ascenso meteórico que lo hizo reconocido a nivel nacional, convirtiéndose en el empresario del momento.

Los demás solo veían el glamour en las revistas, pero solo Ximena sabía cuántas lágrimas, noches en vela y humillaciones había detrás de ese éxito.

Cuando él quiso demostrarle su valía a su familia, ella estuvo a su lado a cada paso, apoyándolo con todo.

Sin importar quién fuera esa mujer del incendio, o por qué esos cheques venían de la cuenta de Julián, Ximena confiaba ciegamente en que él jamás haría algo tan bajo, ¡y mucho menos permitiría que alguien arruinara el nombre de Grupo Galaxia!

El hombre de traje se carcajeó, mostrando un desprecio evidente.

—¡Uy! Por cómo hablas, juraría que eres íntima amiga del señor Páez. ¿Tú quién te crees para andarme cuestionando?

Capítulo 3 1

Capítulo 3 2

Verify captcha to read the content.VERIFYCAPTCHA_LABEL

Historial de lectura

No history.

Comentarios

Los comentarios de los lectores sobre la novela: Sorda a tus Mentiras