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Te Toca Suplicarme A Mí, Señor Heredero romance Capítulo 545

Toda la familia ya estaba sentada en el comedor, y Lucía le pidió a Leo que sirviera los platos, anunciando con orgullo:

—Soy una genio de la cocina. Prueben esto, por favor...

Todos se acomodaron. En el pasado, Noel solía pensar que si la señorita Lucía se casaba con el Sr. Zavala, tendría el mundo a sus pies y una vida de ensueño. Pero viéndolo en retrospectiva, sin Alejandro en su vida, el cambio era evidente: Lucía irradiaba una felicidad que saltaba a la vista.

Lucía notó que Noel no había empezado a comer. Se secó los dedos apenas húmedos y, con una sonrisa ligera, le ofreció directamente un trozo de cangrejo:

—¿Qué te parece, Noel?

Noel dio un bocado. La combinación rica de la mantequilla y el dulzor inconfundible del marisco fresco era espectacular.

—Está riquísimo.

—Pues entonces empieza a comer y deja de mirar al vacío —dijo Lucía, antes de empezar con su propio plato.

El ambiente en la mesa era relajado, con conversaciones casuales y risas.

Mientras comía, Leo comentó: —Señorita, ya salió el nuevo teléfono celular, el de última generación. ¿Cuándo piensa cambiar el suyo? Es que yo todavía uso el que usted desechó hace dos años.

Murmuró por lo bajo: —Ya me hace falta un modelo más nuevo.

Lucía soltó una carcajada despreocupada: —Ve a la tienda a comprarlo. Dime cuánto es y te transfiero los pesos.

Leo se iluminó de alegría al instante: —¡Perfecto! Y... su teléfono anterior, ¿alguien lo va a querer?

Mientras hablaba, escaneó con la mirada a Julio, a Cristina e incluso a Noel.

—Nadie lo quiere, todo tuyo —dijo Lucía.

—¡Gracias, señorita!

Noel observó la cálida escena familiar a su alrededor y sintió una punzada de alivio. Resultaba que, lejos de Alejandro Zavala, la familia García llevaba una vida verdaderamente pacífica y feliz.

Sí, sin duda, la señorita Lucía estaba mejor sin él.

...

Unos días más tarde, llegó una noticia impactante: Alejandro había sufrido un grave accidente en el Medio Oriente.

Se suponía que su boda con Verónica estaba a la vuelta de la esquina y que debía volver pronto, pero su regreso no se concretaba.

Los rumores decían que Don Ricardo y Doña Leonor ya habían volado hacia allá. La situación debía ser crítica.

Julio sacó el tema en casa: —Al parecer, Alejandro tuvo un percance en el extranjero. Que sus padres hayan viajado de emergencia significa que no es cualquier cosa.

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