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Te Toca Suplicarme A Mí, Señor Heredero romance Capítulo 691

De pronto, Noel recibió una llamada de un número desconocido. Apenas se acercó el celular al oído, escuchó una voz inconfundible y exclamó incrédula: —¡¿Señora Lucía?!

Al otro lado de la línea, Lucía se apartó el teléfono por el agudo grito, pensando que se había equivocado de persona, pero al confirmar que era Noel, preguntó:

—Noel, ¿atraparon a los Jiménez?

Al escuchar "Señora Lucía", Mateo creyó estar alucinando y trató de arrebatar el teléfono emocionado. Noel lo esquivó y le contestó de inmediato: —Jimena y su familia ya fueron encerrados en la Penitenciaría de Río Negro.

Ese lugar era famoso por sus abusos brutales entre reos, y desde su construcción, nadie había logrado escapar.

—Daniela también está presa. Tras saltar al mar, los rescatistas la confundieron varias veces con usted; los helicópteros perdieron mucho tiempo valioso buscándola. Por suerte, cuando el señor Zavala ordenó que la sacaran, la enviaron directamente a la cárcel.

—Jimena fue desfigurada con ácido... dicen que fue horrible, perdió la mitad de la nariz.

—Y Camilo Zavala... Jimena lo envenenó, y ahora está postrado medio muerto en el hospital.

—El señor Zavala intentó suicidarse. Por milagro sigue vivo. Doña Leonor entró a buscarlo en ese momento y el susto le desvió el pulso; la bala solo le rozó el hombro.

Lucía ahogó varias exclamaciones de impacto. Se quedó de piedra, sintiendo que el suelo desaparecía bajo sus pies.

Eran demasiadas noticias, y no lograba procesarlas.

—¿De quién es el teléfono que usa? ¿Dónde está? ¡Llamaré al señor Zavala ahora mismo para decirle que está a salvo!

—No hace falta —la interrumpió Lucía—. Él ya lo sabe. ¡Y aún herido se atrevió a venir a Villa Hibisco...!

Con la angustia reflejada en su rostro, Lucía colgó.

Lucas le recibió el teléfono y la consoló: —Debe haberte dicho que lo esperaras ahí para evitar que volvieras a desaparecerte.

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