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Tu desprecio fue mi suerte: En los brazos del hombre que te arruinó romance Capítulo 273

—¡Apáguenlo! ¡Apaguen eso! —comenzó a gritar Rocío, histérica.

—¡Que lo apaguen ya!

Las imágenes de ella y los jóvenes adinerados se reproducían con lujo de detalles. Desesperada, Rocío corrió hacia la pantalla para buscar los cables, pero en su pánico, pisó el largo de su propio vestido. Perdió el equilibrio y rodó por la enorme escalinata que ella misma había mandado a construir.

Rodó varios metros. Por suerte, los escalones estaban forrados de tela y espuma, pero el último golpe fue directo contra el frío mármol del piso, abriéndole una herida en la frente.

La sangre comenzó a brotar, pero ella ni siquiera lo notó. Seguía gritando como una desquiciada.

—¡Ciérrenlo, maldita sea, ciérrenlo!

La palabra patética se quedaba corta. Su maquillaje de diseñador estaba arruinado por la sangre, sus joyas torcidas y el vestido hecho un desastre.

Todo el salón estalló en carcajadas. Nadie movió un dedo para ayudarla; la miraban como si fuera el acto principal de un circo barato.

Algunos murmuraban que era el karma cobrando factura, después de las tretas sucias que había usado para echar a la esposa legítima. Nadie iba a defenderla.

Mientras tanto, Luciano seguía hipnotizado frente a la pantalla. La mujer del video era Rocío, pero al mismo tiempo parecía otra persona. Esa lascivia desenfrenada, esa vulgaridad... no quedaba rastro de la chica inocente y devota que él creía conocer.

Sencillamente no parecía la misma mujer.

Se quedó paralizado viendo la pantalla por varios minutos. Era tan grotesco que cualquier hombre se habría sentido asqueado. De pronto, su estómago se contrajo con violencia.

Se dobló sobre sí mismo y empezó a vomitar incontrolablemente sobre los carísimos arreglos de rosas.

Mientras vaciaba su estómago, las imágenes obscenas seguían taladrando su mente, destrozando todo lo que creía saber.

Los gemidos seguían inundando el salón, y entonces, por los altavoces, se escuchó la voz quejumbrosa de uno de los hombres.

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