CURVAS DE INFARTO. CAPÍTULO 49. Intenciones ocultas
"Necesito verte. Es urgente."
El corazón de Chloe dio un vuelco y no precisamente de felicidad. Hacía semanas que no tenía noticias de su madre, y la última vez que habían hablado no había sido precisamente en buenos términos.
Elías se acercó con preocupación y Chloe le mostró el mensaje, en el que más abajo aparecía la dirección de un restaurante.
—¿Quieres que te acompañe?
Ella negó con la cabeza.
—No, necesito enfrentar esto sola. Tengo que hablar con mi madre y ver qué quiere ahora… pero sé que no me dejarías sola así que si quieres esperarme afuera, te lo agradeceré.
Elías la envolvió en un abrazo posesivo mientras negaba.
—No tienes nada que agradecerme. Siempre voy a estar donde me necesites.
Después de vestirse con un conjunto elegante pero cómodo, Chloe salió del apartamento con su futuro esposo a su lado.
El trayecto hasta el restaurante fue silencioso, y solo se separaron en la puerta del restaurante, para que ella entrara mientras Elías se quedaba lo suficientemente cerca como interrumpir si Chloe lo necesitaba.
Ella respiró hondo antes de entrar, pero al llegar a la mesa se encontró con una mujer visiblemente más delgada y con ojeras marcadas.
—Hola, mamá —saludó, intentando mantener la calma, pero Mircella la abrazó con fuerza, sorprendiéndola.
—Gracias por venir. Necesitaba verte.
Se sentaron en aquel pequeño reservado con una hermosa vista de la ciudad, y tras unos segundos de silencio, su madre habló.
—He estado reflexionando mucho últimamente, Chloe. Me he dado cuenta de que cometí muchos errores contigo. No supe valorarte ni apoyarte como debí —comenzó su madre y Chloe achicó los ojos, sin saber qué decir—. Sé que no puedo cambiar el pasado, pero quiero intentar enmendar las cosas, si me lo permites.
Las palabras de su madre la tomaron por sorpresa. Durante años, Chloe había anhelado una relación más cercana con ella, y ahora, parecía que esa posibilidad estaba al alcance. Pero por desgracia la muchacha ya sabía como era tener afecto sincero e incondicional de alguien, y asintió despacio antes de hacer su siguiente pregunta.
—¿Cómo han estado en la casa? Papá, Claire, tú… ¿Han estado bien?
Y aunque lo dijo con una sonrisa ligera y la expresión más suave que pudo reunir, la intención detrás de la pregunta no lo era.
Mircella hizo una pausa, como si estuviera eligiendo cuidadosamente sus palabras.

Comentarios
Los comentarios de los lectores sobre la novela: UN BEBÉ PARA NAVIDAD
Faltan muchos capítulos y la verdad es que está súper entretenida...
Los siguientes capítulos no se ven 🥺 estan buenísimas estas historias, espero puedan resolverlo!...
No se ve el capítulo...
When reading the parts containing images accompanied by random words, it feels really uncomfortable. Perhaps I and many readers will leave this website....