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UN BEBÉ PARA NAVIDAD romance Capítulo 1033

ADICTO A TI. CAPÍTULO 15. Coqueteos a través del abismo

Logan soltó una carcajada mientras terminaban de almorzar.

—Bueno… al menos me quedo tranquilo con una cosa —comentó apoyándose contra el respaldo de la silla—. Te tomas mi trabajo con responsabilidad, sin grandes dramas.

Vanessa arqueó una ceja divertida.

—Y apuesto a que traes encima una copia del contrato matrimonial por si tenías que ponerme un alto —lo desafió.

—No exactamente… pero sí me preocupaba —confesó Logan.

—Pues lamento romperte la ilusión esposito, pero estoy demasiado ocupada para hacer berrinches. La gente que tiene tiempo libre suele convertir cualquier tontería en una tragedia nacional. Yo tengo clases, amigos, compras y ahora un marido adicto al trabajo al que debo alimentar, porque no quiero ser viuda, eso da mala suerte.

Logan soltó una risa satisfecha

—Pobre de ti —suspiró aunque lo que realmente quería preguntar es “¿Qué amigos?”

—En fin, que no soy de hacer berrinches, así que si un día me ves haciendo alguno, te aconsejo que me prestes atención, porque será importante —le advirtió Vanessa y él asintió.

—Estaré atento.

Terminaron de comer entre bromas y comentarios ligeros. Sin embargo, cuando llegó el momento de despedirse, ambos se quedaron inmóviles frente al restaurante.

Y entonces apareció un problema inesperado: ninguno sabía muy bien cómo despedirse. Vanessa intentó acercarse para darle un beso en la mejilla. Logan intentó darle un abrazo. Los dos cambiaron de dirección al mismo tiempo y terminaron chocando.

Los dos retrocedieron, volvieron a intentar a la manera del otro y terminaron chocando otra vez.

Durante unos segundos se quedaron mirándose y luego ambos estallaron en carcajadas.

—Esto es ridículo —dijo Vanessa mientras se sujetaba el estómago—. Creo que necesitamos establecer un protocolo oficial de saludos y despedidas.

—Estoy de acuerdo.

—Pero tendrá que esperar —Vanessa señaló su reloj—. Porque ahora tienes que ir a la empresa.

Logan suspiró.

—¿Por qué pareciera que te quieres deshacer de mí?

Ella le dio una pequeña palmada en el brazo.

—Porque así es. Ahora, ve a salvar corporaciones.

Logan volvió a reírse antes de marcharse, sin embargo, apenas llegó a su oficina lo primero que hizo no fue revisar correos, ni informes, ni contratos.

Lo primero que hizo fue pararse detrás de aquel telescopio y avergonzarse un poco por ello. Vanessa ya estaba de vuelta en el departamento; la vio sentada frente a una mesa llena de apuntes, documentos y una computadora portátil. Hablaba por teléfono mientras escribía algo en una libreta y luego revisaba varias carpetas.

Su expresión era neutra, concentrada, y parecía como si estuviera dando órdenes pero… eso era imposible, ¿verdad? ¿Órdenes a quién?

Unos minutos después Vanessa levantó una hoja de papel y escribió algo antes de pegarla en el cristal de la sala.

Logan enfocó el telescopio y soltó una carcajada.

"Nos parecemos a los protagonistas de The Gorge". Decía y Logan tomó inmediatamente el teléfono.

“No es justo. Tú no puedes verme a mí. Voy a tener que comprarte también un telescopio”. Tecleó y la respuesta llegó menos de un minuto después.

“No me parece mala idea. Pero si me pones un telescopio en el departamento, estarás obligado a hacer cosas interesantes en la oficina para que yo pueda espiarte”.

Logan juraba que no se había puesto colorado con ese comentario. ¿Ella le estaba coqueteando?

“Lamento decepcionarte, pero la actividad más emocionante que tengo ahora mismo es revisar contratos”. Respondió y volvió a mirar la montaña de documentos sobre su escritorio.

Era evidente que se pasaría el resto del día en eso.

“Escucha, creo que tendré que ofrecerte una disculpa. Con el trabajo que tengo encima es evidente que no voy a llegar a cenar hoy”.

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