ADICTO A TI. CAPÍTULO 16. Un mensaje en el cristal
—¿Me estás coqueteando? —preguntó Vanessa, incapaz de ocultar la incredulidad que teñía su voz.
El color abandonó el rostro de Logan durante una fracción de segundo para regresar con más fuerza, y él carraspeó antes de responder, haciéndose el desentendido.
—¿Qué…? ¡No! Solo fue una expresión.
—Ajá.
—Fue una expresión completamente normal.
Vanessa cruzó los brazos sobre el pecho mientras lo observaba con picardía.
—Bueno, solo para que lo sepas, es perfectamente normal coquetear con tu propia esposa.
Aquellas palabras arrancaron una sonrisa lenta de los labios de Logan, que un segundo después se quedó pensativo.
—¿Sabes qué es gracioso? No sé cuándo la expresión "mi esposa" dejó de parecerme una amenaza —murmuró haciendo una mueca graciosa y Vanessa soltó una carcajada tan espontánea y sonora que él no pudo evitar sonreír también.
Ella tomó el recipiente vacío y lo guardó en su bolsa.
—Bueno, señor empresario, voy a dejarte trabajar. —Caminó hacia la puerta y de repente pareció recordar algo—. ¡Ah! y sin importar a qué hora llegues esta noche... no tienes que dormirte en el sofá. —Por un segundo le vio cara de sorprendido—. Pensabas dormirte en el sofá, ¿cierto?
Logan exhaló un largo suspiro.
—No sabía si acostarme a tu lado podía… ofenderte
Vanessa hizo un puchero exagerado antes de responder con total naturalidad.
—Con ese cuerpazo que tienes, ¡oféndeme!
Durante unos segundos Logan se quedó mudo, y después terminó estallando en carcajadas.
—Buenas noches, esposito.
—Buenas noches, esposita.
Y Logan se quedó observando la puerta cerrada durante unos instantes antes de regresar a los informes que cubrían su escritorio. Cinco minutos después escuchó de nuevo la puerta abrirse y ni siquiera se molestó en levantar la vista.
—Pasa, nena. Tú no necesitas tocar.
La puerta se abrió de inmediato y una voz burlona llenó la oficina.
—¡Por supuesto, mi amor! ¡Tu oficina es mi oficina!
Logan cerró los ojos con resignación y levantó la cabeza mirando a su hermano mayor.
—Hola, Nico.
—¡Vaya, vaya…!
—Ni una palabra.
—¿Estás engañando a tu esposa con alguna secretaria de la empresa? —preguntó y Logan hizo una mueca.
—¡Claro que no! Pensé que era Vanessa.
Nico se quedó inmóvil y se sentó de un tirón.
—¡No me jodas! ¿Ya llamas "nena" a Vanessa?
—No veo cuál es el problema.
Nico lo observó como si acabara de descubrir una especie completamente nueva.
—Pensé que jamás podría decir esto pero… ¡te está domesticando!
—¡No seas baboso! Solo nos llevamos bien.

Comentarios
Los comentarios de los lectores sobre la novela: UN BEBÉ PARA NAVIDAD
Faltan muchos capítulos y la verdad es que está súper entretenida...
Los siguientes capítulos no se ven 🥺 estan buenísimas estas historias, espero puedan resolverlo!...
No se ve el capítulo...
When reading the parts containing images accompanied by random words, it feels really uncomfortable. Perhaps I and many readers will leave this website....