ADICTO A TI. CAPÍTULO 22. Una rivalidad declarada
El coqueteo estaba ahí, en el aire, y Logan volvió la vista hacia Obsidian, que los observaba desde su box con una expresión tan arrogante que parecía estar juzgando a toda la humanidad.
—Tengo que admitir algo.
—¿Qué cosa? —preguntó Vanessa.
—No tenía ni idea de que fueras tan buena amazona.
Ella sonrió sin demasiado orgullo, pero tampoco con modestia.
—Gracias.
—Hablo en serio. ¡Parecías una profesional…!
—Porque soy profesional.
Logan soltó una carcajada.
—¡Sí claro! Quiero decir… ¡eres fantástica!
Vanessa se rio despacio.
—¿Y tú montas? —preguntó con curiosidad y Logan carraspeó.
—Los únicos caballos con los que me entiendo son los caballos de fuerza de mi Ferrari —dijo con tanta seriedad que a Vanessa se e escapó una carcajada y aquella risa volvió a producirle a Logan esa misma sensación agradable que empezaba a volverse peligrosamente habitual—. ¡Pero, pero…! Si no te molesta enseñarme —continuó—, me gustaría aprender.
Y por supuesto que Logan esperaba una respuesta amable y afirmativa, incluso entusiasmada y llena de mentiras blancas para tapar el hecho de que no pasaría.
Quizá que fueran juntos. Quizá que empezaran la semana siguiente. Quizá cualquier cosa que incluyera un “nosotros”.
Sin embargo Vanessa simplemente asintió.
—Es una propuesta interesante, pero dudo que tengas tiempo para ejecutarla. Y yo no saco a mis caballos a las tres de la mañana.
Logan parpadeó.
—¡Puedo hacer un hueco!
—El hueco de tu trasero en tu silla ejecutiva. Otro, lo dudo —suspiró ella con dramatismo—. Pero si tan decidido estás, empecemos por el primer paso. —Ella señaló a Obsidian—. Acariciar al caballo.
Logan observó al animal. El animal observó a Logan. Y durante unos segundos ninguno pareció especialmente impresionado con el otro.
—Parece fácil.
—Adelante.
Logan extendió una mano y Obsidian inmediatamente echó las orejas hacia atrás.
—Qué amable…
Intentó acercarse un poco más y de repente el caballo lanzó la cabeza hacia adelante con evidente intención homicida. ¡O de morderlo, básicamente!
Logan retrocedió de un salto.
—¡Oye! —protestó y Vanessa prácticamente se dobló de la risa.
—¡Lo siento!
—No lo sientes.
—No, la verdad es que no —se carcajeó ella—. Obsidian es demasiado posesivo conmigo.
Logan volvió a mirar al caballo. El caballo volvió a mirarlo. ¡Y claramente seguía considerando aceptable morderlo!

Comentarios
Los comentarios de los lectores sobre la novela: UN BEBÉ PARA NAVIDAD
Faltan muchos capítulos y la verdad es que está súper entretenida...
Los siguientes capítulos no se ven 🥺 estan buenísimas estas historias, espero puedan resolverlo!...
No se ve el capítulo...
When reading the parts containing images accompanied by random words, it feels really uncomfortable. Perhaps I and many readers will leave this website....