ADICTO A TI. CAPÍTULO 25
Logan dejó ir un suspiro de esos que derretían corazones.
—Bueno, trataré de estar a la altura de esos dientes. Y aunque la reputación que lo precede no me tranquiliza… —dijo Logan—, es evidente que él confía en ti, así que yo también voy a confiar en ti… Y además parece que tienes algo… no sé qué, que hace que los dos seamos diferentes a tu alrededor. Más… ¿mansitos?
—¿¡Mansitos?! —la carcajada de Vanessa llenó el reservado—. ¡Eso ni tú te lo crees, Keller!
Y la risa siguió, las bromas siguieron y el vino también, hasta que se hizo demasiado tarde para seguir en el restaurante. A la salida ya los estaba esperando un auto con chofer y el trayecto de regreso resultó incluso más relajado que la cena.
Cuando llegaron al departamento seguían sonriendo. La conversación había continuado durante todo el camino y ninguno parecía tener demasiadas ganas de que terminara.
Vanessa buscó las llaves en el bolso mientras caminaban hacia la puerta. Sin embargo, apenas logró abrirla, Logan apoyó una mano contra la pared y la atrapó suavemente entre su cuerpo y la entrada.
Ella parpadeó sorprendida, y un poco… ¡solo un poquito mareada entre el vino y la champaña!
—¿Qué haces?
—Pensaba en algo.
—Eso suele ser peligroso…
—Mucho.
—¡Tú eres peligroso!
La sonrisa de Logan se volvió ligeramente traviesa, y entonces ella descubrió que estaban demasiado cerca. Demasiado pegados, tanto que juraba que podía sentir su corazón, el aroma afrutado del vino en su aliento y el calor con que sus vientres se unían por debajo de la ropa.
Y por primera vez aquella cercanía no parecía accidental.
—Logan...
—¿Sí?
—¿De verdad vas a hacer lo que estoy imaginando? —susurró cuando lo vio inclinar la cabeza.
—¿Vas a prohibírmelo?
Vanessa sintió cómo el corazón le daba un pequeño salto.
—No.
—Entonces no veo el problema.
Ella entrecerró los ojos.
—El problema es que te puedes malacostumbrar.
Logan sonrió.
—Entonces lo tomaré en dosis bajas.
¡Síiii, bajas! ¡Bajas quedaron sus bragas cuando aquella boca devoró la suya sin pedir permiso! Y debió ser un roce, tierno y suavecito. Pero no, fue una tormenta en toda regla: violento, arrasador, seductor.
La lengua de Logan exploró su boca, sus cuerpos se pegaron como si fueran imanes y Vanessa respondió de inmediato. Aquello terminó de destruir cualquier duda que pudiera quedar, el primer jadeo rompió el silencio mientras buscaban aire antes de besarse de nuevo. Y luego el segundo y el tercero…
Cuando lograron entrar al departamento ya no estaban hablando; y cuando llegaron al sofá tampoco.
Durante varios minutos el mundo pareció reducirse únicamente a la cercanía del otro. A las risas interrumpidas. A las manos buscando acomodarse o desacomodarse la ropa, ya ni sabían. A la sensación absurda de que todo aquello resultaba demasiado natural.

Comentarios
Los comentarios de los lectores sobre la novela: UN BEBÉ PARA NAVIDAD
Faltan muchos capítulos y la verdad es que está súper entretenida...
Los siguientes capítulos no se ven 🥺 estan buenísimas estas historias, espero puedan resolverlo!...
No se ve el capítulo...
When reading the parts containing images accompanied by random words, it feels really uncomfortable. Perhaps I and many readers will leave this website....