ADICTO A TI. CAPÍTULO 33. Una revisión exhaustiva
Desde el mismo momento en que Logan mencionó la posibilidad de un sabotaje, cada rostro en aquel lugar cambió hasta convertir las murmuraciones en caos.
Los Lancaster hablaban todos al mismo tiempo, los miembros de la organización del concurso intentaban imponer orden y los empleados del hipódromo iban y venían sin saber exactamente qué hacer, mientras la noticia del accidente de Vanessa seguía extendiéndose por las instalaciones.
Finalmente, el presidente del tribunal de la competencia levantó ambas manos.
—¡Silencio! —Su voz resonó con suficiente autoridad para obligar a todos a callar—. Creo que lo mejor será resolver esto de una vez.
Logan cruzó los brazos y le hizo un gesto de afirmación.
—Estoy de acuerdo. A fin de cuentas, testigos no nos faltan.
El hombre asintió y se giró hacia otro de sus colegas.
—Como pidió el señor Keller. Llamaremos a la policía y revisaremos todo delante de testigos. En el mejor de los casos solo será un caballo que tuvo un mal día, pero si no lo es, dejemos que las autoridades se hagan cargo.
—Me parece perfecto.
Harold Lancaster soltó un bufido.
—¡Esto es una pérdida de tiempo!
—Pero no tiene que ser el suyo, es perfectamente bienvenido a largarse —replicó Logan sin siquiera mirarlo y aquello hizo que el hombre cerrara la boca.
Pocos minutos después, acompañados por varios miembros del comité, dos veterinarios, los Lancaster y algunos responsables del hipódromo, todos se dirigieron hacia el box de Obsidian.
El caballo seguía allí, nervioso, inquieto, golpeando el suelo con una de sus patas.
Uno de los veterinarios observó al animal y respiró hondo.
—Creo que de momento será mejor sedarlo.
—No. —Todos giraron de nuevo la cabeza hacia Logan—. Vanessa me dijo que Obsidian perdió el control cuando ella se inclinó hacia adelante y que revisáramos debajo de la silla.
Uno de los veterinarios asintió.
—Entonces empecemos por ahí.
Pocos minutos después apareció la silla utilizada durante la competencia, y la colocaron sobre una mesa mientras varias personas observaban alrededor.
La inspección fue meticulosa. Revisaron correas, hebillas, costuras, estructura, cuero, soportes. Todo. Y no encontraron absolutamente nada.
Cuando el veterinario lo anunció, Florence Lancaster soltó una carcajada cargada de desprecio.
—Por supuesto que no encontraron nada —espetó y Logan ni siquiera la miró.
—¿Tiene algo que decir? —Y aunque era puro sarcasmo la mujer le contestó señalando la silla.
—Vanessa siempre ha sido demasiado dramática y además no soporta perder, así que obviamente tenía que echarle la culpa a un sabotaje cuando el caballo la tiró y quedó descalificada.
Varios Lancaster asintieron inmediatamente.

Comentarios
Los comentarios de los lectores sobre la novela: UN BEBÉ PARA NAVIDAD
Faltan muchos capítulos y la verdad es que está súper entretenida...
Los siguientes capítulos no se ven 🥺 estan buenísimas estas historias, espero puedan resolverlo!...
No se ve el capítulo...
When reading the parts containing images accompanied by random words, it feels really uncomfortable. Perhaps I and many readers will leave this website....