ADICTO A TI. CAPÍTULO 36. Mi peor enemigo
La mañana siguiente llegó acompañada de buenas noticias. Vanessa estaba sentada en la cama del hospital, terminándose un jugo, cuando el médico entró acompañado por una enfermera y una carpeta electrónica en la mano.
Logan, que estaba revisando mensajes de trabajo desde una silla junto a la ventana, levantó inmediatamente la cabeza. Estaba ahogándose en el trabajo desde su celular, pero no se había movido de su lado.
—Bien, señorita Lancaster, tengo los resultados definitivos —dijo el doctor—. Sufrió una contusión leve, algunos hematomas bastante feos y un susto considerable.
Ella sonrió.
—Eso suena mejor de lo que esperaba.
—Porque es mejor de lo que esperaba.
Logan cruzó los brazos y respiró aliviado.
—Eso es maravilloso. ¿Cuándo puede volver a montar? —preguntó y Vanessa giró lentamente la cabeza para mirarlo—. ¿Qué? Si preguntas tú, te regañarán por querer subirte otra vez a un caballo después de haber terminado aquí, pero si lo pregunto yo, nadie te molestará tratando de convencerte de que no lo hagas. Solo pareceré… un marido desobligado.
Logan puso cara de inocencia y Vanessa se mordió el labio inferior porque cualquier otro en su lugar hubiera preferido parecer un marido preocupado aunque no tuviera en cuenta lo que ella quería.
—Gracias —murmuró y el médico respondió con firmeza.
—Al menos tres semanas.
—¿¡Tres!? —Vanessa sintió que el corazón se le caía—. ¡Los jueces no pueden demorar la competencia más de cuatro días!
Pero Logan hizo un gesto con el índice rascándose la nariz, un gesto que ella interpretó más como una señal de silencio.
—OK, tres semanas —murmuró Vanessa y cuando el médico salió después de firmar el alta, se giró hacia Logan apurada—. ¿Eso qué significa? ¿Qué no me vas a amarrar para que no compita?
—¡Qué poca imaginación tienes! —replicó Logan sonriendo mientras le alcanzaba su bolsa con ropa—. Puedo amarrarte por muchos motivos mejores que ese.
Y ella no dijo nada, pero estaba claro que la intención de coquetear estaba ahí.
Poco después abandonaron el hospital; y Vanessa esperaba que Logan condujera directamente hacia el departamento frente a las oficinas, así que tardó varios minutos en darse cuenta de que estaban tomando una dirección completamente distinta.
—¿A dónde vamos?
Él mantuvo la vista fija en la carretera.
—A descansar.
—Puedo descansar en el departamento.
—Puedes, pero en el departamento no puedo meter la sorpresa que tengo para ti —advirtió Logan y ella entrecerró los ojos.
—Esa explicación es sospechosamente vaga.

Comentarios
Los comentarios de los lectores sobre la novela: UN BEBÉ PARA NAVIDAD
Faltan muchos capítulos y la verdad es que está súper entretenida...
Los siguientes capítulos no se ven 🥺 estan buenísimas estas historias, espero puedan resolverlo!...
No se ve el capítulo...
When reading the parts containing images accompanied by random words, it feels really uncomfortable. Perhaps I and many readers will leave this website....