ADICTO A TI. CAPÍTULO 59. La última condición
—¿Podemos hablar cuando lleguemos a casa?
Logan apartó la vista de la carretera apenas un instante para mirarla. La expresión de Vanessa era demasiado seria para tratarse de una conversación cualquiera.
—Claro.
El resto del camino transcurrió en silencio, porque si era honesto, lo más importante para él era verla salir del hospital, todo lo demás podían resolverlo luego.
Cuando entraron en la casa, Logan ni siquiera dejó el saco sobre el respaldo del sofá.
—Ven.
La condujo directamente hasta el despacho. Cerró la puerta con suavidad y se volvió hacia ella.
—Dime la verdad. Toda la verdad.
Vanessa asintió despacio. No podía seguir guardándoselo todo, no de la familia que había estado ahí para rescatarla y cuidarla cuando más lo necesitaba. Y el centro de esa familia era Logan. Sabía que ya iba a odiarla un poco por haberle ocultado la verdad, así que prefería que si tenía que dolerle, le doliera cuando todavía podía suplicarle que la perdonara.
Abrió el bolso y sacó un sobre doblado con cuidado. Caminó hasta el escritorio y lo dejó frente a él.
—Léelo, por favor —pidió y Logan reconoció inmediatamente el membrete del despacho que había protocolizado el testamento del abuelo de Vanessa.
Era el mismo despacho que se había encargado de su contrato prematrimonial, así que aquello debía tener relación con el abuelo Lancaster.
—¿Qué es esto? —preguntó.
—El testamento del abuelo.
—Yo ya leí ese testamento, te dejó todo… —replicó Logan frunciendo el ceño.
—Me dejó todo con condiciones, las mismas que mi padre ha estado intentando usar para robarme la herencia —respondió ella sentándose en un sofá frente a él—. Ese es el anexo que nunca te enseñé, las condiciones. Por favor, léelo.
Logan la miró a los ojos durante un largo minutos y después comenzó a leer.
Las primeras líneas no llamaron demasiado su atención, pero de pronto dejó de pasar las hojas. Volvió atrás, leyó otra vez el mismo párrafo y su respiración cambió.
—No...
Vanessa permaneció inmóvil y Logan levantó lentamente la vista después de entender cada petición que el abuelo Lancaster había puesto.
—¿Esto es cierto? —preguntó levantando el documento como si fuera una declaración de guerra y ella asintió.
—Sí.
—Entonces... no bastaba con casarte —murmuró Logan.
—No, no bastaba. Había otra condición. —Vanessa respiró hondo—. Para heredar completamente la empresa debía casarme... y tener un hijo.
El despacho quedó completamente en silencio. Logan dejó el documento sobre la mesa con movimientos lentos y se pasó una mano por el rostro, como si de repente muchas cosas comenzaran a tener sentido.
—Por eso… —reflexionó como si hablara consigo mismo—. Por eso tu familia estaba tan tranquila cuando aceptó nuestro matrimonio.

Comentarios
Los comentarios de los lectores sobre la novela: UN BEBÉ PARA NAVIDAD
Faltan muchos capítulos y la verdad es que está súper entretenida...
Los siguientes capítulos no se ven 🥺 estan buenísimas estas historias, espero puedan resolverlo!...
No se ve el capítulo...
When reading the parts containing images accompanied by random words, it feels really uncomfortable. Perhaps I and many readers will leave this website....