APA. CAPÍTULO 27. El plan de una traición
Ni siquiera había que decirlo, la fiesta no terminó precisamente como un compromiso feliz. Lo único bueno del asunto era que al día siguiente regresarían a Suiza, cada uno a su casa, y si se querían matar al menos podían hacerlo a una distancia sana.
Los Keller se fueron en su avión, los Amsler rentaron un vuelo privado, y nadie dijo mucho al respecto hasta que llegaron a Zúrich. Esa misma noche, cuando por fin se quedaron solos porque Luc vivía en un departamento separado desde hacía años, Sven encontró a sus padres en el salón principal y se sentó frente a ellos.
—Tenemos que hablar.
Su padre parecía agotado y furioso, así que no parecía muy listo para cualquier idea nueva.
—Si es sobre Luc, mañana.
—No es sobre Luc.
Su madre dejó la copa a un lado.
—¿Entonces?
—Es sobre Odette.
—¿Tu prometida que acaba de darle fortuna a tu hermano para que se separe de nosotros? —espetó su padre.
—¡No necesitamos a Luc, me tienes a mí para dirigir la empresa! —lo reconvino Sven.
—¡Tú nunca has dirigido la empresa!
—¡Porque nunca me has dado la oportunidad!
—¿Y por qué sería? —gruñó el viejo Amsler—. Si a estas alturas no has entendido que no eres la gema más brillante de la corona, eso solo refuerza que no eres la gema más brillante de la corona. ¡Necesitamos el cerebro de tu hermano! ¡Hasta los Keller lo quieren, ¿no te das cuenta?! Ahora la inversión es para él y nosotros tendremos que arañar la tierra para conseguir una inversión que no le llegará a esa ni a los talones.
Sven apretó los puños, furioso, pero se tragó la incomodidad para seguir hablando.
—Precisamente de eso quiero hablar. Sé cómo conseguir el dinero. Quiero adelantar la boda.
Su padre lo miró dudando, y eso en sí ya era una ofensa, pero siguió preguntando.
—¿Cuánto?
—Todo lo posible.
—Acaban de celebrar el compromiso formal —señaló su madre—. Odette tiene una colección, compromisos, invitados que organizar...
—Nosotros podemos encargarnos.
—Una boda Keller—Amsler no se organiza en dos semanas, Sven.
—Entonces que sea en tres.
Su madre rio con incredulidad, pero Sven no reía.
—Hablas en serio.
—Completamente.
—¿Ella está de acuerdo? —Su padre entrecerró los ojos.
—Lo estará.

Comentarios
Los comentarios de los lectores sobre la novela: UN BEBÉ PARA NAVIDAD
Faltan muchos capítulos y la verdad es que está súper entretenida...
Los siguientes capítulos no se ven 🥺 estan buenísimas estas historias, espero puedan resolverlo!...
No se ve el capítulo...
When reading the parts containing images accompanied by random words, it feels really uncomfortable. Perhaps I and many readers will leave this website....