APA. CAPÍTULO 31. Lo que de verdad importa
La última presentación fue mucho más de lo que Luc había imaginado. Para ese momento Odette parecía un general en guerra y él solo tomaba café desde una esquina, con los ojos desorbitados y pensando en cómo exactamente reclutarla para su nueva empresa. No tenía idea de para qué, pero definitivamente aquella mujer metería en cintura cualquier caos en cuestión de minutos.
Cuando por fin su desfile terminó, Luc se quedó apartado, observando mientras Odette explicaba la colección y respondía las preguntas del jurado. Cuando terminó, ella buscó su rostro casi sin darse cuenta y Luc levantó discretamente el pulgar.
Dos horas después llegaron los resultados.
—¡Segundo! —gritó alguien cuando por fin salieron en pantalla y él juraba que jamás había visto a alguien emocionarse tanto por un segundo lugar (quizás excepto a él cuando su hermano le había ganado).
Pero aunque no habían conseguido el primer puesto, sí consiguieron algo que a Odette le importaba bastante más: uno de los principales distribuidores presentes ofreció iniciar negociaciones para introducir la firma en varios mercados nuevos.
Su equipo celebró como si hubiera ganado y Luc también.
—Sabía que lo conseguirías —la felicitó, besándola.
—No sabías nada. No entiendes ni la mitad de lo que hacemos —se carcajeó ella rodeándole el cuello con los brazos.
—Ahora entiendo aproximadamente el treinta por ciento. —Odette soltó una carcajada y Luc la miró a los ojos—. Estoy orgulloso de ti.
Ella se quedó quieta. No era una frase extraordinaria, pero su propio prometido jamás se la había dicho de aquella manera.
Cuando ella conseguía algo, él encontraba inmediatamente una forma de compararlo con sus propios éxitos. Cuando aparecía en prensa, hacía bromas sobre vivir a la sombra de una Keller. Cuando su empresa crecía, preguntaba cuánto había intervenido su padre.
Luc llevaba una semana viéndola trabajar y simplemente estaba orgulloso.
—Gracias —murmuró, y esta vez cuando lo besó, no había ninguna venganza detrás.
—Pensé que estarías un poco decepcionada. Si yo fuera el juez no te habría dejado en segundo lugar —rezongó Luc más tarde.
—Tú serías un juez muy parcializado porque te mueres por acosarte conmigo —replico Odette—. Además, voy contra casas de moda que tienen cuarenta años. ¡Esta es una gran victoria, amor!
Y lo era, pero había otra mayor aunque ninguno de los dos lo dijera, y era tener el último día libre para caminar sin pendientes por París. Sin chófer. Sin equipo. Sin reuniones.
Odette llevaba gafas oscuras y un abrigo sencillo. Luc había dejado el teléfono guardado después de prometer que no respondería llamadas durante dos horas.
—No vas a conseguirlo —dijo ella.
—¿Qué cosa?
—Dos horas sin trabajar.
—Puedo hacerlo.
El teléfono vibró y Odette extendió la mano.
—Dámelo.
—No.
—Dijiste que no responderías.
—No estoy respondiendo, solo dejo que me vibre contra la pierna porque me gusta la sensación —replicó él y Odette se cubrió la boca con una mano cuando volvió a vibrar.
—Te está temblando el ojo.
Guardó de nuevo el teléfono con un gesto de impotencia y Odette entrelazó los dedos con los suyos.
Recorrieron varias avenidas sin un destino concreto, por el simple placer de acompañarse. Compraron algo dulce en una pequeña pastelería. Odette entró en una tienda solo porque vio un bolso horrible en el escaparate y necesitaba comprobar si era igual de espantoso de cerca. ¡Lo era! Y Luc estuvo riéndose de ella durante dos calles.
—¡Costaba cuatro mil euros! —protestó Odette—. Alguien tenía que verificar el crimen.
—Podrías haber llamado a la policía.
—La moda tiene sus propios tribunales —aseguró ella—. Ya le tomé una foto para mis redes. Quien haya diseñado esa monstruosidad tendrá muchas ventas mañana.
Luc frunció el ceño como si hablara con una adolescente indecisa.
—No entiendo, ¿hundes el bolso o ayudas a que se venda? —le preguntó.

Comentarios
Los comentarios de los lectores sobre la novela: UN BEBÉ PARA NAVIDAD
Faltan muchos capítulos y la verdad es que está súper entretenida...
Los siguientes capítulos no se ven 🥺 estan buenísimas estas historias, espero puedan resolverlo!...
No se ve el capítulo...
When reading the parts containing images accompanied by random words, it feels really uncomfortable. Perhaps I and many readers will leave this website....