Entrar Via

UN BEBÉ PARA NAVIDAD romance Capítulo 1132

APA. CAPÍTULO 46. Nunca más

Estaba mareada, estaba furiosa y asustada todavía, pero también estaba muy lejos de ser una mujer inútil que se quedaba esperando a ver qué sucedía. Así que los refuerzos para ella llegaron quince minutos después.

—¿Qué pasó? —preguntó Logan y Odette se subió a su auto apresurada.

—Llévame a las oficinas del conglomerado Amsler —ordenó ella.

—Eso no responde mi pregunta.

—Sven me metió en su coche haciéndose pasar por Luc y ahora Luc va a separarle la cabeza de los hombros, en el mejor caso —contestó ella y Logan arrancó.

—Eso sí responde bastante.

Cuando llegaron al conglomerado, no necesitaron preguntar dónde estaban los gemelos. Los gritos se escuchaban desde el corredor. Una asistente intentaba llamar a seguridad mientras varios empleados observaban desde lejos. Odette aceleró el paso y entró al despacho de Sven justo cuando Luc lo golpeaba contra el borde del escritorio.

Sven tenía el labio roto, la ropa arrugada y un par de golpes en la cara que hablaban de límites forzados.

—¡Basta! —exclamó ella, pero ninguno la escuchó. Sven lanzó un golpe que Luc esquivó antes de devolverle otro directamente al rostro. Logan llegó por detrás y agarró a Luc. Odette se interpuso entre ambos.

—¡Se terminó!

Luc respiraba con dificultad, pero dejó de forcejear cuando la vio delante.

—Apártate…

—No.

—¡Odette!

—¡A mí me bajas la voz dos rayitas! —le advirtió ella—. ¡No voy a permitir que termines detenido por este imbécil!

Sven se limpió la sangre del labio y la miró con impotencia.

—Mira qué rápido viene a salvarte.

—¡Cállate tú también! —espetó ella, pero Sven estaba demasiado furioso para hacerlo.

—¡Así es como se siente, hermanito! —se carcajeó con una expresión que de verdad lo hacía parecer loco—. ¿Qué vas a hacer ahora, Luc? ¿Seguirla a todas partes para asegurarte de que nunca vuelva a confundirme contigo?

Algo cambió en la expresión de Luc en ese mismo momento. Odette lo vio, aunque no sabía explicar qué, pero lo vio. Luc dejó de forcejear con Logan en un segundo, miró a su hermano durante varios segundos y después al escritorio.

—¿Luc…? —advirtió Odette.

Él se acercó a la bandeja sobre la que había varios objetos de oficina y tomó el abrecartas. Logan reaccionó, pero reaccionó muy tarde.

—¡Deja eso! —le gritó y Odette sintió un golpe de miedo.

—¡Luc!

Pero Luc no avanzó hacia Sven, solo levantó el abrecartas hacia su propio rostro.

—¡¿Qué haces?!

Entonces todo ocurrió demasiado rápido. Luc pasó la punta sobre su ceja derecha con un movimiento firme. Odette gritó. Y la sangre apareció casi inmediatamente.

—¡Luc! ¿Estás loco? —gritó arrancándole el abrecartas de la mano.

Él ni siquiera pareció sentirlo. Continuaba mirando a Sven, y este había dejado de sonreír. Una línea de sangre descendió desde la ceja de Luc hacia su mejilla, rompiendo por primera vez aquella semejanza perfecta que había condicionado sus vidas, y Luc señaló la herida.

—Ahora ya no somos iguales, maldito infeliz —siseó y Odette lo miró horrorizada.

—Estás completamente loco… —balbuceó Sven.

—¡Eso ha quedado asentado!

—¡Te acabas de cortar la cara!

—¡Y como vuelvas a acercarte a mi mujer, esto es poco comparado con todo lo que voy a cortarte a ti! —lo amenazó.

La sangre continuaba bajando. Odette tomó unos pañuelos del escritorio y los presionó contra la herida.

Nuestro precio es solo 1/4 del de otros proveedores

Historial de lectura

No history.

Comentarios

Los comentarios de los lectores sobre la novela: UN BEBÉ PARA NAVIDAD