PELEAR POR TI. CAPÍTULO 21. Una mujer difícil
Era cálido… No, cálido no, caliente.
Adriana sintió aquella respiración suave detrás de su cuello y se dio cuenta de que estaba envuelta en unos brazos poderosos. Contuvo un jadeo ahogado y estaba a punto de reaccionar cuando sintió aquella dureza metálica contra sus pantorrillas… y entonces ni siquiera necesitó voltearse para saber quién era.
¡Porque era él! ¡El ciborg le estaba haciendo cucharita, muy acurrucado y muy…!
—¡Rey! —rezongó Adriana y lo vio levantar la cabeza de una sacudida.
—¡¿Qué fue?! ¡¿Qué pasó?! —preguntó como si estuviera listo para el combate, y ella giró medio cuerpo para mirarlo a aquellos ojitos azules y somnolientos—. ¿Dormiste bien? —murmuró Kyle como si esa fuera la pregunta más natural a aquella hora y la vio suspirar.
—Pues del “dormir” no me puedo quejar, lo que no sé es exactamente cómo despierto con tu mano en una chichi y algo contra mi trasero que honestamente espero que sea tu rodilla.
—¡Joooder! —exclamó él y echarse atrás no se podía, porque estaba el respaldo, y debajo Adriana… y lo único que se podía hacer era restregar lo duro y lo blandito para pasarle por encima y caer sobre la alfombra estrepitosamente—. ¡Lo siento, lo siento…!
Adriana se quedó acurrucada en aquella manta mientras lo veía apoyar los codos en las rodillas y suspirar.
—No hizo falta la botella de vino —le dijo él cuando la tensión pareció desaparecer un poco—. El sistema se te reinició solo.
La muchacha apretó los labios y se sentó en el sofá con un suspiro.
—Ya sé, estoy… estoy agotada. ¿Quieres un café? —preguntó levantándose y Kyle la siguió hasta la cocina, solo para verla preparar el café más cargado en la historia de Suiza.
Lo bebieron en el más absoluto silencio, como si ninguno de los dos supiera qué decir hasta que Adriana pareció encontrar las palabras correctas.
—Te agradezco todo lo que hiciste por mí, de verdad —aseguró extendiendo la mano y estrechando la tuya—. Probablemente salvaste mi vida. Te lo agradezco.
—No fue nada —susurró él.
—Si algún día necesitas algo, cualquier cosa, solo tienes que llamarme y procuraré ayudarte… aunque ya me di cuenta de que un hombre con tus recursos no necesita nada de una mujer como yo.
La sonrisa era cansada pero sincera, y Kyle pasó saliva porque no podía responderle que de ella quería muchísimo más de lo que él mismo había imaginado.
—Quiero que aceptes guardaespaldas. Quiero que te protejas —le dijo y Adriana caminó lentamente a la puerta, acompañándolo.
—Lo pensaré, hablaré con mi padre para que lo organice todo —accedió la muchacha.


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Comentarios
Los comentarios de los lectores sobre la novela: UN BEBÉ PARA NAVIDAD
Faltan muchos capítulos y la verdad es que está súper entretenida...
Los siguientes capítulos no se ven 🥺 estan buenísimas estas historias, espero puedan resolverlo!...
No se ve el capítulo...
When reading the parts containing images accompanied by random words, it feels really uncomfortable. Perhaps I and many readers will leave this website....