PELEAR POR TI. CAPÍTULO 27. Un contrato de exclusividad
Firmar aquel contrato no era difícil para Kyle, después de todo nada de lo que Adriana quisiera o necesitara entraría en conflicto jamás con sus entrenamientos o con sus peleas. Sin embargo ni siquiera estaba preparado para todo lo que ella tenía en mente.
El Rey sonrió mientras formaba aquel contrato… y ella sonrió después, haciendo que aquel escalofrío lo recorriera.
—Existes para un público muy diferente del habitual —dijo Adriana mientras le entregaba su copia del contrato—. No te van a ver precisamente los hombres que se sientan en un sillón a beber cerveza y pelearse por la copa de fútbol. Por más loco que pueda parecer, un deporte de bestias como el tuyo, solo puede pagarlo la gente más educada.
Kyle sonrió como si le estuvieran haciendo un halago.
—Gracias por el cumplido.
—¡Oh! ¡Lo es! Pero a partir de mañana también perteneces a Nexa Sport Representation, ser una de las caras nuevas en mi compañía tiene beneficios altos, pero costos también —le advirtió Andrea—. Tenemos que hacer el lanzamiento de tu marca, y a partir de ahora solo harás peleas de caridad, hasta que yo te diga.
—¡¿Me vas a quitar las jaulas?! —exclamó Kyle espantado, pero un segundo después aquella sonrisa dulce lo hizo respirar con alivio.
—Claro que no, pero a partir de ahora vamos a preparar el camino para jaulas mayores —dijo Adriana acercándose a él—. Tú tienes un talento, Rey. Y yo voy a poner mi cabecita a tu servicio para explotarlo. No quiero volverá verte en una jaula rodeado de mil personas.
Kyle frunció el ceño porque ella parecía tan decidida que daba miedo, pero también había algo en Adriana Keller que le hacía latir el corazón más rápido de lo que ninguna mujer había logrado jamás.
—¿Ah, no? —murmuró apretando la mandíbula como si con eso pudiera controlar las ganas de besarla.
—No. La próxima vez que te haga caminar desnudo… será frente a cien mil personas —sonrió ella y Kyle respiró profundo sabiendo que su anonimato se había terminado, y su paz mental también.
Le costó despedirse esa noche, pero estaba más que convencido de que ella estaba segura en su departamento, y de que él estaría al otro lado de la puerta, cruzando el pasillo.
—Por favor, enciende las cámaras de la casa —le pidió—. Al menos la que da a la puerta.
—No hace falta…
—¿Prefieres que duerma aquí? —la amenazó Kyle—. Te aseguro que el sofá que mandé a ponerte es espectacular.
Adriana lo miró a los ojos por un segundo y supo que si quería seguir manteniendo aquello profesional, no se podía dar el lujo de tenerlo demasiado cerca.
—¿Tú vas a estar mirando? —le preguntó sin rodeos y él respondió de la misma forma.
—Sí.
La vio tomar el pequeño control remoto y encender todas las cámaras de la casa menos la de su habitación privada.


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Comentarios
Los comentarios de los lectores sobre la novela: UN BEBÉ PARA NAVIDAD
Faltan muchos capítulos y la verdad es que está súper entretenida...
Los siguientes capítulos no se ven 🥺 estan buenísimas estas historias, espero puedan resolverlo!...
No se ve el capítulo...
When reading the parts containing images accompanied by random words, it feels really uncomfortable. Perhaps I and many readers will leave this website....