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UN BEBÉ PARA NAVIDAD romance Capítulo 573

PELEAR POR TI. CAPÍTULO 31. Un sueño bonito

Adriana se despertó con el sonido lejano de un golpeteo extraño y rítmico. Parpadeó, tratando de ubicarse, pero tenía tanto sueño que era imposible, así que se levantó a tientas y pasó por baño dormida antes de salir a ver quién estaba martilleando en su maldito departamento.

Se apoyó en el marco de una de las puertas y vio en medio de la sala al hombre más condenadamente sexy que había visto en su vida, en pantalones cortos y con el torso descubierto, entrenando dentro de aquella jaula contra un pobre saco de boxeo.

—¡Qué sueño tan bonito eres, condenado! ¡Como para quitarte ese pantaloncito con los dientes! —murmuró Adriana para sí misma, pero un segundo después lo vio detenerse y sonreírle.

—Mientras los dientes sean solo para los pantalones, no tengo problema —replicó él y se dio cuenta de la velocidad a la que la muchacha se sobresaltaba, dándose cuenta de que ni estaba soñando ni aquel era su departamento.

—¡Joder! —exclamó Adriana abriendo mucho los ojos y despabilándose del todo. Estaba en el departamento de Kyle, a donde había llegado la noche anterior—. ¡Diablo! ¡Lo siento! ¡Lo siento, estoy desubicada, no reconocí este sitio, pensé…! ¡Lo siento!

—No pasa nada, me gusta saber que soy un sueño bonito —rio él bajándose de la jaula y caminando hacia ella mientras aquel gesto de quitarse las vendas de las manos hacía que a Adriana se le secaran hasta los pensamientos—. Buenos días, señorita desubicada —saludó Kyle, con una sonrisa juguetona mientras la miraba de arriba abajo.

Adriana siguió su mirada y casi se encogió sobre sí misma al darse cuenta de que también había salido de la cama exactamente como en su casa: en una camiseta ligera de dormir y bragas.

—¡Maldición! ¡Lo siento! ¡Esto es absolutamente inapropiado, lo siento! —exclamó tirando de la camiseta para cubrirse pero el efecto definitivamente no era mejor.

Kyle se echó a reír y Adriana se cubrió la cara con las manos, no sabía si por la vergüenza o por el hecho de que a él le corría le maldito sudor por aquel pecho desnudo, delineando unos músculos bien definidos que solo podían ser el resultado de horas incontables de entrenamiento.

—Creo que… creo que será mejor que vaya a ponerme algo más apropiado. ¿Será que te puedes dar la vuelta? —pidió ella y él abrió los brazos para dar un giro en redondo uno coqueto de exhibición—. ¡Muy gracioso, Rey! ¡Que te des la vuelta hacia allá! ¡Que no me mires!

Él se cruzó de brazos mientras se humedecía el labio inferior y Adriana se dijo que definitivamente era una mujer con mucho autocontrol o definitivamente ya le habría saltado encima.

—De acuerdo, ve. Yo no te miro.

Hizo un solo ademán de girarse y Adriana se dio la vuelta para caminar hasta su habitación. Pero en el mismo momento en que miró hacia atrás para cerciorarse, lo vio parado en el mismo lugar, mirándole el trasero atentamente y hasta con la cabecita ladeada para disfrutarlo.

—¡Rey!

—Que sí, que sí, que no te miro, soy ciego, no veo a esta distancia —replicó él pero la verdad era que no tenía intención de quitarle los ojos de encima.

—¿No te enseñaron que es de mala educación mirar a una dama? —le reprochó Adriana.

—No puede resistirme a la visión de una mujer despeinada en su mejor momento —bromeó Kyle con un guiño.

Capítulo 0573 1

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