PELEAR POR TI. CAPÍTULO 61. Una ventaja
Le dolía. ¡Dios sabía que le dolía, pero no estaba dispuesto a decirlo en ese momento!
—Tienes que entender los riesgos… —intentó decirle Víctor mientras recolocaba una de las prótesis y veía a su hermano mayor hacer un gruñido de dolor.
—No eres mi proveedor de garantía, hermanito, ahórrate la charla.
—¡Oye, basta! ¡Esto puede ser peligroso para ti! —rezongó Víctor—. No puedes simplemente hacer lo que te dé la gana, ¡porque si arruinas las placas base te van a tener que operar de nuevo, idiota!
—¡¿Y crees que eso me importa!? —replicó Kyle con desesperación—. ¡Adriana está en peligro, está… por mi culpa, ¿entiendes?! ¡No puedo dejar que nada malo le pase!
Víctor estaba a punto de responderle cuando su padre los interrumpió.
—¡Suficiente! No van a resolver nada peleando. Tú —señaló Víctor—. Ponle las prótesis. Y tú… —se giró hacia su hijo mayor—. Acepta las consecuencias y lidia con ellas, seas cuales sean.
Kyle hizo un gesto de asentimiento y pocos minutos después se levantaba para probar sus nuevas prótesis. Eran un poco más ligeras que las anteriores y eso definitivamente ayudaba con el dolor, pero no significaba que estuviera del todo bien.
Sabía que el hecho de que no se sintiera completamente dueño de ellas significaba que algo se había jodido en una de las placas base, pero aguantó aquella punzada con estoicismo y caminó derecho, para que todo el mundo dejara de preocuparse.
—Estamos listos —dijo su tío veinte minutos después—. Solo tenemos que esperar a que llame. Mientras, voy a ir corriendo un software de reconocimiento facial, este Burgges no es un fantasma, en algún lado tendrá que aparecer.
Las siguientes horas se le hicieron infinitas a Kyle, pero aunque podían tratar de localizarlo ellos mismos, sabía que no era prudente que Vance supiera que tenían a semejante hacker de su lado.
Por fin casi seis horas después aquella llamada entró al nuevo teléfono de Kyle, que su tío le había entregado con su número usual.
“¿Ya tienes lo que quiero?” preguntó Burgges.
—Siempre y cuando estés dispuesto a intercambiarlo —sentenció Kyle—. ¿Dónde está Adriana?
“Dónde no importa. Lo que importa es que todavía está viva y…”
—Quiero hablar con ella.
“No hasta que…”
Kyle colgó la llamada antes de que el hombre pudiera terminar y su tío lo miró azorado.
—¿Qué haces?
—Establezco una ventaja —gruñó Kyle y todos escucharon cómo el teléfono volvía a sonar.

Comentarios
Los comentarios de los lectores sobre la novela: UN BEBÉ PARA NAVIDAD
Faltan muchos capítulos y la verdad es que está súper entretenida...
Los siguientes capítulos no se ven 🥺 estan buenísimas estas historias, espero puedan resolverlo!...
No se ve el capítulo...
When reading the parts containing images accompanied by random words, it feels really uncomfortable. Perhaps I and many readers will leave this website....