PELEAR POR TI. CAPÍTULO 67. ¡No tenemos tiempo!
El corazón de Kyle llegó a su garganta en cuestión de milisegundos. No tenía idea de qué había sucedido afuera, solo de que el contenedor había sido golpeado varias veces, hasta aplastarlo por el medio, haciendo que salir fuera casi imposible.
El golpe violento contra el agua había sido distinto y luego el mar entrando, gélido como navajas que se clavan en la piel.
—¡Kyle! —escuchó su nombre y en medio de la poca luz que entraba por la boca del contenedor dio los ojos aterrados de Adriana.
—¡Vamos a salir, ya vamos a salir, nena! ¡Sube, ven sube…!
Pero la verdad era que la abertura era tan pequeña que no cabían ninguno de los dos. Adriana tembló de frío cuando el agua comenzó a subir a borbotones y junto a ellos flotaron varias barras de luz química.
Kyle las tomó, rompiendo varias a la vez para ver mejor y un segundo después escuchaba aquella voz ronca.
—¡Hijo! ¡Kyle! ¡Hijo!
—¡Papá! ¡Papá estamos aquí! —gritó intentando no dejarse dominar por el pánico, pero sabía les quedaban pocos, muy pocos minutos de vida.
Aaron llegó del otro lado, extendiendo una mano para alcanzar la suya y notando que la abertura no era suficiente.
—¡Te voy a sacar de aquí, ya te voy a sacar de aquí! —le gritó mientras valoraba sus opciones y trataba de meter su mano mecánica entre las dos paredes aplastadas del contenedor.
Los pistones de su muñeca tardaron alrededor de cuatro segundos en activarse y Kyle pudo ver el esfuerzo en el rostro de su padre mientras su mano había unas veces de palanca y otras de martillo para separar el metal.
En cierto punto las chispas comenzaron a saltar.
—¡Papá espera, para…!
—¡No tenemos tiempo! —le gritó Aaron, pero antes de que siguiera la mano de su hijo lo detuvo.
—¡No puedes, ni aunque tengas tiempo, tu brazo no alcanza! —le gritó mostrándole que solo había logrado hacer una pequeña abolladura.
—No… no es tan potente, no puedo… —Aaron no sabía ni cómo decir aquello pero Kyle solo apretó los dientes, viendo qué podía hacer con la abolladura pequeña pero bien ubicada.
Detrás de él el espacio era tan reducido que apenas cabían Adriana y él, y eso era bueno, porque tenía punto de apoyo contra la placa del fondo.
—¡Escúchame, escúchame bien! ¡¿De acuerdo?! —decidió tirando del brazo de su padre para que lo mirara bien—. ¡Quiero que tires de Adriana, cuando veas la más mínima oportunidad quiero que tires de ella hacia afuera y la saques de aquí! ¡¿entiendes?!
—¡¿Qué vas a hacer?! —preguntó su padre con expresión asustada.
—¡Voy a separar esta porquería, pero tienes que llevártela! ¡Prométemelo papá!

Comentarios
Los comentarios de los lectores sobre la novela: UN BEBÉ PARA NAVIDAD
Faltan muchos capítulos y la verdad es que está súper entretenida...
Los siguientes capítulos no se ven 🥺 estan buenísimas estas historias, espero puedan resolverlo!...
No se ve el capítulo...
When reading the parts containing images accompanied by random words, it feels really uncomfortable. Perhaps I and many readers will leave this website....