PELEAR POR TI. CAPÍTULO 78. Parte del entrenamiento
El último pelador en la historia de las jaulas clandestinas en ganar un evento tan peligroso como “El primer y Último hombre en pie” había sido el Diablo Rivera.
Después de eso Aaron Orlenko se había visto obligado a hacerlo una vez, pero la intervención de una pequeña y peligrosa princesa de la mafia había puesto fin a aquella forma de extorsión y lo había puesto a salvo.
Muchos lo habían intentado después, pero la verdad era que no había torneo tan difícil como aquel. Un hombre entraba a la jaula, y tenía que pelar contra todo el que se atreviera a entrar ahí. La única regla era que no podía haber más de dos contendientes en la jaula, pero aun así el retador no podía oponerse a un número de peleadores. Si diez se presentaban contra diez tenía que pelear, si eran veinte entonces eran veinte, y mientras hubiera alguien dispuesto a atravesar la puerta de la jaula, el evento no se daba por terminado.
Adriana sintió que su corazón se encogía, porque había tenido tiempo de saber muy bien los riesgos que había en una jaula como aquella.
—Kyle… —murmuró levantándose de la silla de su escritorio y acercándose a él—. Muñeco eso es demasiado peligroso. Estamos luchando por recuperarte de una operación que… —Adriana contuvo el aliento porque lo último que quería era hacerlo sentir inútil, pero sabía que no podía callarse sus preocupaciones—. No quiero que te lastimes más.
El peleador le regaló una sonrisa suave y pasó un brazo sobre sus hombros, estrechándola con cariño antes de dejar un beso sobre su frente.
—No digo que será en un par de días —la tranquilizó—. Algo como esto, tiene que prepararse muy bien, tiene que crear expectativa, tiene que dar lo suficiente de qué hablar como para que un hombre como Wexler salga de su seguridad para arriesgarse a un evento así.
—¿Quieres hacerlo público o… privado? —preguntó ella levantando una ceja coqueta porque los dos sabían que la familia Orlenko tenía su debilidad por lo ilegal y transgresor.
—Privado. Le diré a mi padre que mueva a los De Navia. Donde ellos respaldan apuestas, es garantía de que se moverá dinero grande —sentenció Kyle—. Se hará de puertas para adentro, invitaciones exclusivas, acceso muy restringido, solo personalidades elegidas y no quiero que Wexler esté precisamente entre ellos.
—Que tenga que pelearse con uñas y dientes para entrar —comprendió Adriana.
—Y que tenga que llegar solo. El acceso será único y sin acompañantes —declaró e pelador y Adriana asintió, comprendiendo qué había detrás de aquella petición.

Comentarios
Los comentarios de los lectores sobre la novela: UN BEBÉ PARA NAVIDAD
Faltan muchos capítulos y la verdad es que está súper entretenida...
Los siguientes capítulos no se ven 🥺 estan buenísimas estas historias, espero puedan resolverlo!...
No se ve el capítulo...
When reading the parts containing images accompanied by random words, it feels really uncomfortable. Perhaps I and many readers will leave this website....